Jalisco sólo aportó uno de 4 pesos al sector forestal

Las graves carencias que se vivieron durante el megaincendio de abril de 2012 obedecen a una estructura deficiente y sin recursos desde el ámbito estatal.
Jalisco es el segundo estado con más incendios forestales en México
Jalisco es el segundo estado con más incendios forestales en México (Mariana Hernández)

Guadalajara

La postración del sector forestal de Jalisco durante la Administración de Emilio González Márquez no es una novedad, pero explica perfectamente las carencias con que se enfrentaban temas como la campaña de combate de incendios, la restauración ambiental o las áreas naturales protegidas en la amplia zona boscosa del estado, incluida La Primavera.

La estadística oficial de esa Administración revela que mientras el gobierno federal, por vía de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), aportó 1,392 millones de pesos al sector, el estado apenas aporto 441 millones, lo que da menos de un peso de cada cuatro invertidos; pero el abandono específico por Jalisco de algunas áreas es más dramático: en el caso de La Primavera, sólo se canalizaron siete millones de pesos anuales, pero en 2010, el gobernador propuso no apoyar la gestión del área protegida, aunque reculó ante la evidencia de que ello le haría perder la coordinación con el gobierno federal, y restituyó los siete millones de pesos.

No hubo dinero para áreas protegidas estatales. Y la deforestación creció galopante: en el estado se registró más de 20 por ciento del problema nacional.

“Creo que el tema más desaseado, y ahí quiero hacer un énfasis, es el de lo forestal en Jalisco; un desastre, un desaseo total en cuanto a la importancia que [no] se le dio a esta política pública, cuando se subsume algo que debía ser prioritario como un sector productivo, como un sector de mantenimiento de servicios ambientales, ligado a la conservación; no se le dio un seguimiento justo a pesar de que tenemos en Jalisco a la Comisión Nacional Forestal; Jalisco no estaba dentro de los niveles de productividad y conservación, todo lo contrario; está dentro de los primeros lugares pero de deforestación nacional —somos el segundo en tasa de deforestación y de pérdida neta de bosques—; somos el segundo con más incendios forestales, y quintos en superficie quemada”, dijo a MILENIO JALISCO en abril pasado la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Magdalenta Ruiz Mejía.

“No sólo lo ignoró sino que lo puso a competir de una manera muy perversa con otro tipo de incentivos que derivaban en daño de los bosques; se ignoró totalmente el tema de la vinculación con lo federal, no solamente ProÁrbol, sino todos los esquemas de conservación, de generar nuevos modelos de desarrollo, de fomentar las juntas intermunicipales, de promover la sanidad forestal”, lo que lleva a que el forestal sea hoy “un sector deprimido, hay una serie de irregularidades por los vacíos que se dejaron, lo que se demuestra con la tala ilegal y los aprovechamientos federales que no debieron ser aprobados como el caso de los aguacates en el sur del estado; de este modo ha crecido nuestra frontera agropecuaria y ganadera de manera desmedida y desordenada; ese es el escenario, y es lo más terrible que recibimos todos los jaliscienses”.

El gobierno de González Márquez desmontó su Dirección General Forestal (DGF), desapareció el área de conservación de suelos y minimizó las capacidades del área de cultura forestal. Otra instancia estatal que quedó al borde de desaparecer fue el Fideicomiso para la Administración del Programa de Desarrollo Forestal (Fiprodefo).

Cuando MILENIO JALISCO dio a conocer las cifras de la Conafor sobre deforestación (edición del 6 de junio de 2011), fue la dependencia federal la que apostó recursos para crear fondos sobre todo hacia la zona costera, la que más se deteriora: 44.9 millones de pesos en 2012, y más de 300 millones en todo el proceso, incluido un fondo patrimonial para conservar bosques mesófilas de montaña. El gobierno estatal no dio más que su apoyo formal, sin recursos. Un botón de muestra del desprecio de esa Administración por el tema forestal.