Ser homosexual no es una moda o tendencia

El activista Jaime Cobián documenta su participación a través de la historia.
Los gays han participado en gran parte de la historia, dice el autor
Los gays han participado en gran parte de la historia, dice el autor (Nacho Reyes)

Guadalajara

El ser homosexual no es una moda, como dicen algunos cuando observan de manera más común a personas del mismo sexo demostrarse cariño o ir por las calles tomados de la mano. No es una novedad, es algo que se ha registrado desde la antigüedad y ha tenido avances en los temas políticos y sociales.

El libro Los Jotos, del activista Jaime Cobián Zamora, tiene un registro desde el año 311 d.C. en el que se hace referencia a la presencia de hombres de aspecto afeminado y los decretos para castigar a quienes tienen actos sexuales anales o con personas del mismo sexo.

En entrevista con MILENIO JALISCO el autor defiende que es a través de su libro en el que se demuestra la participación de los “afeminados” en diferentes etapas del país como la independencia nacional o para otros enfrentamientos que ayudaron a construir el país que se tiene ahora.

“Benito Juárez manda un decreto que se tiene que sacar de la cárcel a todos los presos y a todos se les tiene que dar armas para defender a la patria y que en el momento en el que la guerra se gane a los franceses todos quedarán libres de sus culpas, excepto los sodomitas, […] todos tenemos las mismas obligaciones, todos construimos la patria, todos padecemos la inseguridad, todos invertimos, nosotros les compramos a la gente de ultra derecha su leche, sus productos,  somos una sociedad incluyente, salvo para los derechos de los gay”, detalla Cobián Zamora.

La represión de la autoridad contra las parejas del mismo sexo continúa en la zona metropolitana de Guadalajara. Aquella pareja de jóvenes que es “sorprendida” mostrándose cariño por los policías es regularmente extorsionada para no arrestarlos “por daños a la moral o a las buenas costumbres” o acusarlos con su familia.

“José López Portillo, el gobernador en 1862, manda a hacer una cárcel, dice es importante que se haga una cárcel en Guadalajara donde se tenga un lugar especifico para los afeminados que sean detenidos. Entonces nos dice que esa época había muchos y que iba a ser una cárcel, que tenía que crearse un espacio, no era porque era uno, si no porque eran muchos y a los cuales se les tiene que cuidar de cómo hablan, de cómo visten, las señas que hacen, y en las noches con más detenimiento”, contó el autor.

Admite que la sociedad y las condiciones jurídicas llegarán a un avance en Jalisco con el matrimonio igualitario. Pronostica que la iglesia terminará por aceptar los matrimonios de parejas del mismo sexo y que la homosexualidad se extinguirá.

“Estamos socialmente en extinción porque la sexualidad de los chavos hoy en día no la perciben como nosotros la percibimos. Hoy en día el centro de un país es la familia y el centro de esa familia es la sexualidad. Si hoy en día una pareja de casados, algunos de los dos es infiel con el pensamiento o con culpa, pues acaba la familia inmediatamente, pese a lo que hayan construido, hoy en día los chavos no lo perciben así y no tendrán problema con que la pareja tenga relaciones con otra persona porque los unirá una solidaridad social”, señaló.

Este libro surgió luego que el activista tenía la incertidumbre de conocer los adjetivos que se les ha dado en el trascurso de los años a los hombres afeminados. Sin embargo, el material dio para conocer el aporte que han tenido los homosexuales en la construcción del país y las medidas que ha tomado la autoridad para “exterminarlos” o esconderlos.