CRÓNICA | POR SERGIO SÁNCHEZ

El Tampico-Madero a 15 años del último ascenso

Ex jugadores celestes que vivieron la hazaña coinciden en que la planjtilla actual debe poner garra y coraje para darl a la afición ese anhelo de tener en esta plaza un futbol de primer nivel, tal y como se lo merecen.

La hazaña que se busca repetir.
La hazaña que se busca repetir. (Especial)

Tampico

Recordar es volver a vivir, y eso pasa con los jugadores que militaron en el último equipo que logró un ascenso en el coloso de la Unidad Nacional, las Águilas de Tamaulipas, equipo fundado en el año 2000 por el profesor Oscar Gutiérrez.

Hoy desean a jugadores de la Jaiba Brava defiendan con garra y coraje la playera celeste, tal y como ellos lo hicieron por una afición que es de Primera.

Dirigidos por José Camacho, el quipo logró quedar campeón en el torneo de Invierno 2000 de la Segunda División, lo que le dio el pase a la final de ascenso a la Primera División A. Para el Torneo Verano 2001, el equipo llegó a la semifinal donde perdió ante Atlético Cihuatlán, pero el campeón fue Potros Zitácuaro, logrando avanzar a la final por el ascenso ante la escuadra tamaulipeca.

En esta final y ante un lleno impresionante en las gradas del Tamaulipas, el equipo de Pepe Camacho ganó con un global de 3-0 a Potros para lograr el pase a la Liga de plata del futbol mexicano.

Juan José Flores, portero titular del equipo jaibomaderense, recuerda lo que se vivió temporada tras temporada hasta que se logró la hazaña de hace ya 15 años.

"En mi trayectoria deportiva han pasado muchas cosas, pero algo que me marcó fue eso, jugar una final de ascenso, jugar en ese equipo de Tampico Madero que por historia y tradición es grande no solo allá en la región sino en México, tiene más historia que muchos equipos a nivel nacional".

La emoción por recordar los momentos de aquella final no se hacen esperar. J J Flores. "La verdad hicimos un gran grupo, teníamos un gran entrenador como el profe Camacho, había mucha camaradería. Recordar el apoyo de la afición hace que se me ponga la piel chinita, parece que en este momento lo estoy viendo; hay algo que mucha gente no sabe, el día de la final tuvimos que bajar del microbús cinco cuadras antes y nos fuimos todo el equipo al estadio pues había muchos carros, fue algo muy bonito, y te digo lo mejor fue la gente y qué te digo, cuando ganamos fue lo mejor".

Llevar a los aficionados al Tamaulipas, no fue obra de la casualidad, el equipo trabajó fuerte para convencer a la gente que asistiera a la grada cada quince días "nosotros sabíamos a dónde llegábamos, nos costó trabajo convencer al gente ávida de futbol, una afición que se entrega al máximo pero que no había tenido logros de mucho tiempo, la convencimos con humildad y el trabajo día a día.

En la primera final el estadio estaba a la mitad pero en la liguilla del siguiente torneo la gente vio el trabajo y ya se llenaba el estadio, lamentablemente Zitácuaro nos eliminó pero en la final de ascenso la gente se volcó al estadio, había gente en los techos, en las lámparas, por todos lados había gente".

El ex arquero, sabedor de futbol, le pediría a los directivos, como jugador que fue del Tampico-Madero, que respeten la playera "que crean en la gente, que sea un proyecto serio, que se queden por mucho tiempo, que están sembrando para después cosechar, pero que principalmente se den cuenta en dónde están".

Juan José Flores, hace una recomendación a los jugadores que este día van por escribir una nueva historia del futbol nacional "les digo que sientan la playera, los colores, no cualquiera puede estar en ese equipo; el profe Camacho nos hizo buscar la historia del Tampico-Madero y nos hacía saber que Tampico tiene una historia impresionante. A los muchachos les quiero decir que sepan que están jugando con el corazón de más de 25 mil aficionados, que no lo tomen como presión sino como un gusto de estar en la Jaiba Brava".