En Iztapalapa, la clínica más grande de AL para sida

El hospital comenzará a operar en enero de 2015; sus directivos trabajarán en coordinación con la UNAM, la Unesco y el premio Nobel de Medicina y descubridor del virus, Luc Montagnier.
El edificio será de tres niveles.
El edificio será de tres niveles. (Especial)

Distrito Federal

Debido a la creciente demanda para atender a personas con el virus de indeficiencia humana, la Ciudad de México contará a partir de enero de 2015 con una de las clínicas públicas más grandes y reconocidas para el tratamiento de sida en América Latina, que estará ubicada en Iztapalapa, delegación que ocupa el primer lugar de personas infectadas.

De acuerdo con el último censo del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida), en el país hay 116 mil infectados con el virus y el Distrito Federal tiene 25 mil 410 habitantes con este padecimiento, que lo coloca en primer lugar nacional.

Actualmente la Secretaría de Salud federal administra Centros Ambulatorios de Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) para el tratamiento de la enfermedad; además, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) atiende al mayor número de personas con VIH, más de mil 750 pacientes por año a través de la consulta externa, más 250 en hospitalización y más de 15 mil personas a través de los servicios de diagnóstico.

De acuerdo con Andrea González, coordinadora del programa VIH Sida en el DF, la Clínica Condesa, la más grande para atender esa enfermedad en el continente, recibe a 15 mil infectados al año, 10 mil están en tratamiento constante y 5 mil son irregulares; en ese espacio, cada año 23 mil personas se hacen la prueba para detectar la enfermedad.

Por ello, ante la creciente demanda de atención se decidió construir la nueva clínica en Iztapalapa, con lo que se cubrirá prácticamente a toda la población infectada en el DF.

De las 16 delegaciones, Iztapalapa concentra el mayor número de casos, y aunque no hay una cifra exacta, solo la Secretaría de Salud capitalina atiende a mil 839 personas; en segundo lugar está la Cuauhtémoc, con mil 655 pacientes, dijo en entrevista el titular de la dependencia, Armando Ahued.

En Iztapalapa, uno de los principales motivos del incremento de personas infectadas es la migración. “Por eso la clínica se instalará precisamente aquí, ese es el motivo, para que los pacientes estén ahí y sea más fácil atenderlos. Mucha gente de Iztapalapa se ha ido a trabajar a Estados Unidos y regresa contagiada”, explicó.

Por ello, como parte de las políticas públicas para combatir la enfermedad, se construye la primera clínica completamente diseñada y pensada en la atención del virus  en América Latina en una de las zonas más conflictivas de Iztapalapa.

Se calcula que atenderá a más de 10 mil pacientes, cifra que ya recibe la Clínica Condesa, pero ésta concentrará todos los equipos y personal médico que se requieren.

Todos los servicios que ahí se presten, como consultas, medicamentos y estudios, serán gratuitos para beneficiar principalmente a los capitalinos, quienes deberán comprobar su residencia y no estar afiliados al IMSS; para atender a la gente que venga de provincia, ésta deberá contar con el Seguro Popular, precisó Ahued.

La inversión para la construcción y el mantenimiento del nuevo hospital serán cubiertos por los gobiernos federal y local.

De acuerdo con cálculos de expertos en el tema un paciente infectado con VIH cuesta a las dependencias de salud 5 mil dólares anuales, únicamente en medicamentos retrovirales, que se utilizan en la primera fase de la enfermedad, es decir, cuando el paciente aún no desarrolla el síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

Por ello, el objetivo de la nueva clínica es la detección oportuna del virus. Cuando el paciente desarrolla el síndrome, los costos de su atención son incalculables, señaló Andrea González.

Con una inversión de 112 millones de pesos, de los cuales 80 son para obra y 32 para equipamiento, la clínica llevará el nombre del premio Nobel de Medicina y descubridor del virus, Luc Montagnier, quien junto con el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, inaugurará el lugar, aseguró el funcionario capitalino.

La clínica trabajará en coordinación con la UNAM, la Unesco Sida y con el premio Nobel, para realizar investigaciones de alto nivel.

Se espera que anualmente este espacio tenga 36 mil 864 consultas generales, 49 mil 644 en medicina interna y en especialidades, 110 mil 592 servicios de laboratorio, 4 mil 608 estudios de rayos x y 2 mil 304 ultrasonidos.

Contará con 30 consultorios, cinco de atención general, 10 de medicina interna y oncológica, 15 de especialidades, entre ellos endocrinología, urología, proctología, colposcopia, ginecología, odontología, psicología, psiquiatría, nutriología y dermatología.

EDIFICIO ICÓNICO

La clínica, ubicada en la periferia de la unidad habitacional Vicente Guerrero, cuya construcción está a cargo de la Secretaría de Obras del DF, tiene ya 60 por ciento de
avance y será entregada en diciembre próximo para que la Secretaría de Salud continúe con el equipamiento y pueda iniciar funciones en enero.

En el terreno de 400 metros cuadrados habrá un edificio de 5 mil 400 metros cuadrados, distribuido de manera funcional, donde los pacientes podrán realizarse los estudios necesarios y acceder al área de consultorios de una manera cómoda.

El diseño del lugar busca que los pacientes no se sientan en una clínica, si no en un lugar más confortable que les ayude a hacer menos traumático el proceso de tratamiento, explicó el arquitecto encargado de la obra, Manuel Aguilar.

“Desde la concepción del proyecto se pensó en que debía ser icónico, no solo por la atención para personas diagnosticadas con VIH, sino por la composición arquitectónica”, explicó.

La fachada tendrá una figura que refleje la estructura de la vida a través de la unión celular.

Será un edificio de tres niveles, con un núcleo central, cuyo objetivo es que cada vez que llueva haya una cascada de agua, por lo que el arquitecto proyectó que sea un edificio icónico, no solo para la ciudad, sino también a escala mundial, dijo Aguilar.

El diseño para esta segunda clínica especializada en el tratamiento del VIH sida reúne el trabajo de arquitectos y pacientes, quienes ayudaron a la realización de una imagen fresca que haga más llevadero el proceso de tratamiento a los afectados.