Iván Ochoa, un niño disciplinado

Desde muy pequeño, el seleccionado nacional, Iván Ochoa, que busca coronarse como campeón del mundo con el equipo mexicano Sub 17, destacó en lo deportivo y académico, ahora busca un título del mundo.

Tampico

Con los goles que ha marcado con la selección mexicana sub 17 en el Mundial de los Emiratos Árabes Unidos, llegan a la memoria de muchas personas momentos vividos con oriundo de la colonia Ampliación de la Unidad Nacional de Ciudad Madero.

Desde los cuatro años de edad, Iván Fernando Ochoa Chávez, ya era un niño dedicado a sus tareas de estudiante y deportistas, esto lo afirma uno de sus maestros de la clase de Educación Física del Colegio Félix de Jesús Rougier, José Cruz.

A Iván se le recuerda por ser un niño disciplinado "siempre interesado en sus actividades. A nuestro colegio llegó a los cuatro años de edad para cursar pre escolar y posteriormente ingresó a la primaria".

El instructor afirma que fueron muchas las ocasiones en las que el pequeño Iván pudo representar a la escuela en eventos locales, estatales y nacionales "era un niño muy disciplinado, nunca tuvo problemas con nadie siempre haciendo lo que sus maestros indicaban, fue y sigue siendo responsable. Cuando se fue a Correcaminos no le gustaba faltar ni al entrenamiento de ellos ni al de nosotros, siempre respetó los colores".

Iván Ochoa, vivió con intensidad cada Mini Olimpiada que se realizó en su estancia en la escuela, jugó volibol, baloncesto y el futbol, siempre destacando en los juegos "ahí en las Mini Olimpiadas ya se le notaban cualidades para el deporte".

Además del maestro José Cruz, también participó en su formación Roberto Hernández con la clase de Educación Física y para ambos "es un orgullo y una satisfacción enorme haber sido parte del proceso de enseñanza, aquí en el colegio todos estamos orgullosos de los pasos que ha dado, vimos en juego anterior en donde eliminaron a Argentina y la verdad es que se enchina la piel por ver lo que hace por México".

En su hogar, Iván tuvo una infancia muy feliz, afirma su padre, el señor José Luis Ochoa Lira, "desde los cuatro años empezó a jugar futbol, siempre se distinguió por ser un niño inteligente, siempre con buenas calificaciones, él disfrutó cada momento en su escuela con sus compañeros, con sus maestros, con el futbol". Explica que era notorio en el colegio, que cada que había competencia, Iván Ochoa destacaba pues era el que llevaba la voz de mando, "sobre todo en las famosas Mini Olimpiadas del Colegio Félix de Jesús. Era un niño muy feliz, disfrutaba todo lo que hacía".

Iván Ochoa convivió muy de cerca con sus amigos de infancia al igual que sus padres, pero antes de que esta etapa concluyera vino un cambio inesperado pues fue invitado a formar parte de la Escuela Pachuca, algo que tomó muy en serio y que años más tarde marcaría su vida de manera importante "la verdad fue un golpe muy fuerte, uno como papá no está preparado para que un niño diga, 'sí me voy'. Eso cambia todo en la familia porque, los que resentimos directamente somos mi esposa y yo, pero su hermano tuvo un impacto bastante fuerte porque de repente su hermano ya no estaba en casa".

Hoy, ese niño que dio todo de sí, está a punto de convertir uno de sus más grandes anhelos, ser campeón del mundo con la playera de la selección mexicana.