Iván Ruiz, con sed de revancha

El entrenador de ciclismo lamenta no poder ver materializado su sueño de clasificar algún atleta a Río 2016 pero ya piensa en una futura revancha
Jessica Salazar, Iván Ruíz  y Christopher Mireles
Jessica Salazar, Iván Ruíz y Christopher Mireles (Cortesía Iván Ruíz )

Guadalajara

Inconvenientes técnicos y caídas inoportunas propiciaron que Iván Ruiz, entrenador de ciclismo, no pudiera ver materializado su sueño de clasificar algún atleta a Río 2016. Jessica Salazar de pista y Christopher Mireles de BMX se quedaron a la orilla de la clasificación, sin embargo su coach ya piensa en una futura revancha.

Jessica fue la primera que apuntó con mayor fuerza a Olímpicos. Su par de oros en el Campeonato Panamericano de Chile (septiembre 2015) y una serie de buenos resultados pusieron a soñar a la tapatía y su equipo, pero una falla mecánica en el manubrio de su bicicleta en la Copa Mundial de Colombia en noviembre pasado, la dejaron sin margen de error. 

“En este momento estamos viviendo un duelo deportivo, pero regresaremos con ánimos y experiencia para afrontar los próximos cuatro años de una manera muy diferente, tenemos que pelear en todo el proceso olímpico, no sólo en el repechaje final. 

“Una de las alegrías con Jessica que nos pusieron en el radar mundial fue el Panamericano en Chile. Ella ganó los 500 metros y la velocidad con Daniela Gaxiola. A partir de ahí comenzó a soñar México en el área de velocidad, cuando no teníamos algo así desde hace casi 10 años con Nancy Contreras. Jessy es muy novata pero logró meterse en el top ten del mundo. Sin duda tendrá una proyección mayor para los próximos olímpicos”, compartió.

Jessica padeció por tiempo y materiales de calidad. Ella, quien se dedicaba por completo al BMX, despuntó en el ciclismo de pista y se metió a la pelea por un puesto olímpico en la recta final de las clasificaciones. Por otra parte, la bicicleta que usó en competencia no era de la calidad idónea, de ahí los problemas en el manubrio que al final también le pasaron factura. 

Ya sin esperanzas de que Jessica Salazar pudiera conseguir su pase, los reflectores del ciclismo tapatío fueron acaparados por Christopher Mireles, cuyo desenlace en la búsqueda de un boleto olímpico fue aún más emotivo y con tintes trágicos.

“Con Cris recuerdo de manera grata la medalla de bronce en los Centroamericanos de 2014 (Veracruz). Fue muy satisfactorio verlo en las rondas clasificatorias, nos acercamos poco a poco a la clasificación olímpica. Pasamos tres filtros cuando regularmente quedábamos fuera en el primero.

“Tuvimos la posibilidad de estar a un metro de los Juegos Olímpicos, pero el momento que no vamos a olvidar será la caída de él. Ya estábamos clasificados antes de su caída y un segundo después se nos fue de las manos. Todo esto nos hará madurar, nos quedamos justo en la rayita con los dos”.

Fue en los octavos de final del pasado Campeonato Mundial de BMX en Colombia donde Christopher se quedó a la orilla de hacer historia, pues una caída le prohibió ser el primer mexicano en representar al país en ciclismo BMX en una justa veraniega. Ahora él, como Salazar e Iván Ruiz, tienen cuatro años para consumar una posible revancha.