Ipejal tiene 2,400 mdp invertidos en fideicomisos

Ocho contratos vigentes se llevan menos de 10% de los recursos del fondo de pensiones; la mayoría en gobierno de Emilio González.
La mayoría de los contratos fueron en 2009 y 2012; el gobierno actual hizo modificaciones.
La mayoría de los contratos fueron en 2009 y 2012; el gobierno actual hizo modificaciones. (Archivo)

Guadalajara

El Instituto de Pensiones del estado de Jalisco (Ipejal) tiene comprometidos alrededor de 2,400 millones de pesos en ocho fideicomisos firmados por la institución, siete de los cuales son posteriores a la reforma a la Ley de Pensiones, que data de noviembre de 2009, de acuerdo a la información publicada en su portal de transparencia.

Ante la instrucción que emitió el pasado 15 de mayo el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, sobre la necesidad de que se transparente completamente el modo en que se usan los recursos del fondo de pensiones, luego de las denuncias de opacidad de diversos sindicatos de trabajadores disidentes, que reclaman que la reforma de 2009 sea revocada, MILENIO JALISCO encontró en el sitio web de la institución (www.ipejal.gob.mx) ocho expedientes de fideicomisos, la modalidad de inversión que ha resultado más polémica en el curso de seis años de vigencia del modelo de manejo de los fondos hacia proyectos de inversión, en busca de diversificarlos y aumentar ganancias ante la merma de ingresos que significa un mayor número de pensionados y la disminución de trabajadores en activo que aportan al fondo, una crisis similar a la que han debido afrontar todos los sistemas de pensiones del mundo.

La página reporta la existencia de esos ocho fideicomisos, entre los que destacan los casos de Chalacatepec (89 millones de dólares) y de Santa Cruz de la Soledad- San Nicolás de Ibarra (28.8 millones de dólares), que de lejos son los que reciben más aportaciones del fondo, si bien, en el segundo caso, es un esquema progresivo que no ha podido prosperar por los problemas internos de la comunidad agraria de Santa Cruz de la Soledad. El grueso de estos contratos se ha generado entre 2009 y 2012, es decir, durante la gestión estatal de Emilio González Márquez, pero han sido respetados, si bien, en algunos casos modificados, por el gobierno en funciones.

No obstante, los recursos comprometidos en estos fideicomisos no son los mayoritarios del Ipejal si se compara contra sus valores patrimoniales totales, que rondan 30 mil millones de pesos, ni su cartera global de inversiones, que es ligeramente menor de 10 mil millones de pesos, de acuerdo a la información aportada en las sesiones de su consejo, cuyas actas son públicas, pero solamente se han publicado las relativas al año 2015, a diferencia de las del comité de transparencia (ver recuadro anexo).

Los detalles

Los datos principales de los ocho fideicomisos son los siguientes:

Uno. Fideicomiso Chalacatepec (Rasaland-Ipejal). Firmado el 10 de diciembre de 2009 por un grupo de personas morales denominadas Chala Mar, Paraland y Chalalegre (parte de un conglomerado internacional denominado Rasaland) y el Ipejal, este último aportó 89 millones de dólares (1,655 millones 400 mil pesos al tipo de cambio actual) para un desarrollo que incluye alrededor de 1,200 hectáreas de superficie adquiridas de pequeña propiedad, pero con una fracción que permanece en conflicto legal con un grupo de ejidatarios de José María Morelos, de Tomatlán, quienes reclaman la tierra como parte de su dotación presidencial.

El proyecto ha avanzado lentamente pero, aseguran sus responsables, se debe a que han planteado un modelo de impacto ambiental fuertemente mitigado para que las condiciones naturales de la zona –dominada por selva baja caducifolia y manglares- no sean degradadas, dado que el sitio está rodeado por el extremo sur de la zona protegida de tortuga marina más grande de México, el Playón de Mismaloya, y por dos sitios Ramsar –humedales de importancia internacional-, justamente la laguna de Chalacatepec que da nombre a la zona, y Param-Xola; pero además, se trata de una región con baja precipitación natural.

En la administración de Aristóteles Sandoval, este fideicomiso fue modificado: de poseer 48.5 por ciento del proyecto en el contrato original, Ipejal redujo a menos de la mitad su inversión en Chalacatepec a sólo 36.5 millones de dólares (41 por ciento del monto original), mientras que los restantes 52.5 millones de dólares se canalizaron al proyecto de La Mandarina (cuya primera piedra se puso el pasado 16 de mayo) y al hotel Four Season de la Ciudad de México. Respectivamente tiene invertidos 24.1 millones y 22 millones 250 mil; los 6 millones 230 mil dólares restantes están disponibles “en efectivo”, de acuerdo a la versión que dio a este diario el empresario Ricardo Santa Cruz, responsable del proyecto.

Dos. Fideicomiso Jardines de La Primavera. Firmado el 19 de abril de 2012 entre el Ipejal y Proyectos Habitacionales CUDI, representado por su apoderado legal, José Luis Cuéllar de Dios. El fondo de pensiones aporta 178,249 metros cuadrados de superficie del predio El Tainstique, con un valor de adquisición de 139 millones 779,942 pesos, en los linderos del ejido Santa Ana Tepetitlán y el bosque La Primavera, y un recurso líquido por 11 millones 220 mil pesos para el fondo de operación del proyecto inmobiliario.

Tres. Fideicomiso XAMIX. Firmado el 19 de septiembre de 2014 entre el Ipejal y la sociedad mercantil XAMIX Construcción, cuyo administrador general es Pedro Ruiz Gutiérrez; el fondo aporta un terreno de 75,487 metros cuadrados para un desarrollo de 1,308 viviendas, en el cual, 55 por ciento de las utilidades son del Ipejal; el terreno que aporta es de 37 millones 642 mil pesos, según la escritura pública del contrato.

Cuatro. Fideicomiso GVA Sendero de la Luna. Es el más antiguo del grupo, pues data del 7 de abril de 2006, cuando gobernaba Francisco Ramírez Acuña y estaba lejos la modificación de la ley de Pensiones. El Ipejal aporta en este proyecto un terreno de 97 mil m2 con un valor de compra de casi diez millones de pesos en la zona de Coapinole, Puerto Vallarta, para la edificación de 160 casas a cargo de la empresa GVA Desarrollos Integrales, del empresario tapatío José Manuel Gómez Vázquez Aldana.

Cinco. Fideicomiso La Toscana, instituido el 21 de diciembre de 2011 con una superficie global de 167,840 metros cuadrados aportados por el Ipejal, para que lo desarrollen las constructoras Grupo Inmobiliario Mendelssohn y Amadeus de Occidente, en el área colindante al fraccionamiento Valle Real, en Zapopan.

Seis. Fideicomiso Portales Tlaquepaque. Constituido el 7 de mayo de 2012 entre el Ipejal y la sociedad mercantil Lodela; la aportación de pensiones consiste en un predio de 61,532 metros cuadrados para la construcción de 300 viviendas.

Siete. Fideicomiso Santa Cruz de la Soledad. Signado el 22 de agosto de 2012 entre Ipejal y Santa Cruz Inmobiliaria de Chapala; el primer predio a desarrollar son 53.7 hectáreas de dos fracciones de las comunidades de Santa Cruz de la Soledad y San Nicolás de Ibarra, pero el compromiso de Ipejal es aportar hasta 28.8 millones de dólares mientras que los urbanizadores totalizarían 450 hectáreas de terreno. Este proyecto se encuentra en conflicto, pues el pasado 17 de abril, dos grupos ejidales se enfrentaron en el poblado, dado que los impulsores del desarrollo pretenden deponer a la presidente ejidal, María de Jesús Rodríguez, quien encabeza la resistencia a perder esos terrenos.

El pasado 13 de mayo, el líder de la Federación General de Trabajadores del Estado y sus Municipios, Cuauhtémoc Peña Cortés, señaló que el Ipejal estaba con los empresarios “que pretenden consumar el despojo” y que aportaría recursos al desarrollo; al día siguiente, el presidente del consejo del Ipejal, Francisco Ayón López, negó que el actual gobierno hubiera “generado inversiones de ese tipo”, aunque la página de transparencia evidencia que el fideicomiso está en vigor.

Ocho. Fideicomiso GVA Seprogal-Virgo. Firmado el 11 de septiembre de 2012, de nuevo es el empresario José Manuel Gómez Vázquez Aldana y su socio los responsables de desarrollar una fracción del predio El Jagüey, de la ex hacienda de la Mora, en Zapopan; Ipejal se queda con 53 por ciento de las utilidades del proyecto.

Inversión en abengoa, opaca
La inversión de 600 millones de pesos que el Ipejal ha hecho en la subsidiaria mexicana de la transnacional española Abengoa, que construye el acueducto El Zapotillo-León, está en vías de no ser clarificada, puesto que ante solicitudes de información de ciudadanos sobre los detalles de la operación, el comité de transparencia del instituto ha determinado, en su sesión del pasado 11 de mayo, que esa información tiene el carácter de “reservado”.

Parte del argumento destaca: “este tipo de información debe protegerse por razones de interés público […] la información detallada genera: 1) incertidumbre en la administración de los recursos financieros; 2) interpretación equivocada de terceras personas sobre la finalidad de las inversiones; 3) confabulación de instituciones financieras en perjuicio de los rendimientos a favor del Ipejal; 4) politización de la información, causando que el Ipejal realice movimientos no programados, lo que ocasionaría que no se obtenga el rendimiento esperado; 5) aumento de la posibilidad de actos delictivos contra el Ipejal…” (sic).

El documento completo se puede consultar en http://transparencia.info.jalisco.gob.mx/sites/default/files/Acta%2006%202016%20-%20Acta%20de%20Sesi%C3%B3n%20del%20Comit%C3%A9%20de%20Transparencia%20del%20IPEJAL.PDF.