Investigador cuestiona la planeación vs inundaciones

Se requiere saber exactamente cuánto y cómo llueve en la ciudad y no priorizar obras sobre recuperación del ciclo del agua. El desalojo de agua pluvial no es la única alternativa.
Hay dudas sobre el costo del sistema de monitoreo en las precipitaciones.
Hay dudas sobre el costo del sistema de monitoreo en las precipitaciones. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Definir con base en inversiones multimillonarias y soluciones exclusivamente de ingeniería puede resultar demasiado costoso y no con la eficiencia esperada, para el mejoramiento de la regulación del agua que llueve en el Área Metropolitana de Guadalajara, advirtió ayer el doctor en hidrología Arturo Gleason Espíndola.

“¿Cuáles son los criterios para priorizar las obras? En los pronunciamientos públicos se comenta que se requieren seis mil millones de pesos [en realidad, más de diez mil millones] para solventar el problema de las inundaciones. ¿De dónde surge esta cantidad? ¿Cuál fue la metodología para determinar este monto? ¿Cuáles son los enfoques teóricos en los cuales se sustenta la determinación de tal cantidad de dinero?”, se pregunta el experto en un artículo entregado a MILENIO JALISCO. 

“La propuesta se basa solo en la construcción de colectores pluviales, considerando 80 millones para estudios de diagnóstico y proyectos ejecutivos para el Programa Integral de Manejo Pluvial y Mitigación de Riesgos del Área Metropolitana de Guadalajara.  ¿Por qué solo se menciona que las inversiones serán para el Promiap, el cual se realizó casi ocho años y donde solo participaron unos cuantos ingenieros, dejando de lado a otros expertos locales de universidades  y centros de investigación con renombre internacional en el área? ¿Por qué solo prevalece el enfoque ingenieril en las propuestas cuando la gestión integral del recurso hídrico estipula que la participación debe ser multidisciplinaria? ¿Dónde quedaron los enfoques de sustentabilidad como la restauración y preservación del ciclo del agua, a través de la captación de agua de lluvia en edificios, la instalación de sistemas de infiltración en áreas idóneas, la preservación de las zonas de recarga que al cubrirse con concreto impiden la recarga y conservación de los acuíferos?”, cuestiona.

Además, “¿dónde queda el costo del sistema de monitoreo para medir en manera instantánea la precipitación, la evapotranspiración, la cantidad y calidad de agua subterránea? ¿Cómo se destinan millones de pesos a obras sin saber a ciencia cierta cuál es el comportamiento del ciclo del agua durante el año?”, añade.

Así, “antes de gastar este dinero en las obras y diagnósticos sesgados a obras de ingeniería, debe hacer un sistema de monitoreo del ciclo de agua. Debemos saber la cantidad y distribución del agua tenemos en las cuencas de Guadalajara. Esto significa que debemos tener en una página de internet en tiempo real”, la cual contenga los siguientes elementos:

A. “Monitoreo de los acuíferos de la ciudad para saber cuánta y qué calidad agua de lluvia entra y sale, tal como se tiene en el acuífero Edwards en Texas. Si sólo se toma en enfoque de desalojo, sin la  propuesta técnica de recarga, solo se construirán obras que drenen la poco agua que nos queda dejando los acuíferos secos.  B. Monitoreo de las avenidas de agua que nos permitan saber qué cantidad de escurrimientos [bajo diversos escenarios frecuentes y extremos] circulan por Guadalajara. ¿Cómo se calculan obras de infraestructura cuando no tenemos una red de estaciones meteorológicas accesibles  con datos confiables que nos permitan conocer la cantidad de agua que cae y por lo tanto la que escurre? Sin estos datos, no se pueden determinar las capacidades de desalojo de los colectores, ni muchos el número de ellos, y por lo tanto ni el costo”. 

C. “Medición de la evapotranspiración para determinar el impacto en la precipitación. Durante años de urbanización sin control hemos cubierto la superficie con concreto, quitando toda vegetación posible afectando la evaporación y evapotranspiración. Esta afectación tiene una relación directa con la precipitación […] de apostar solo a desalojo de agua pluvial sin considerar la restauración parcial de la evapotranspiración será como cerrar la llave del agua de lluvia y la poco agua de lluvia que se tenga se irá directamente a los drenajes. La precipitación es escasa en zonas donde la superficie está cubierta casi por completo de concreto.

De tal modo que “la cartera más urgente no se define en programar obras sin tener los datos concretos y ciertos medidos a través de sistemas especializados. Qué bueno que se hizo la gestión de tener los fondos, pero hizo falta profundizar en la situación actual del ciclo del agua y los verdaderos costos y programar las partidas”.