ENTREVISTA | POR JANNET LÓPEZ (@JANNET_LP)

Andrew Alexis Almazán Anaya Niño Genio

Andrew Alexis, El Niño Genio’, sufrió bullying en la escuela, pero superó el maltrato y hoy prepara un método de enseñanza para sobredotados.

¡Intelecto mata bullying! Prepara a sobredotados

Andrew ingresó a los 12 años de edad a la Universidad del Valle donde comenzó a estudiar la carrera de psicología.
Andrew ingresó a los 12 años de edad a la Universidad del Valle donde comenzó a estudiar la carrera de psicología. (Jannet López)

León, GTO.

Andrew Alexis Almazán Anaya es un Niño Genio, tiene dos licenciaturas, una maestría y un doctorado.

Y a pesar de que se creyera que todo en su vida ha sido perfecto y especial, también forma parte de la lista de niños que han padecido bullying en México.

Andrew Alexis fue el primer caso de un niño en México, que a los 12 años de edad ya estaba estudiando una licenciatura.

A los 9 años abandonó la primaria al llegar al límite después de haber soportado por tres años el bullying por parte de sus compañeros y maestros.

"Más del 90% de los niños sobredotados sufren bullying y a mí me tocó experimentarlo. Por ejemplo, mis maestros siempre me bajaban calificaciones", recordó.

Andrew concluyó la primaria un año después de haberla abandonado, entró al sistema abierto de la SEP y recibió su certificado a los 10 años de edad.

Un año después terminó la secundaria. Y la preparatoria la inició en el Colegio de Bachilleres y la concluyó en dos meses y medio, a los 12 años de edad.

"Por ignorancia, los maestros ven a los niños sobredotados como un reto que deben vencer, entonces lo que hacen es que bloquean su desarrollo. De acuerdo con los estudios sobre el bullying que hemos realizado en el CEDAT, nos hemos dado cuenta que no existen factores claros sobre por qué se padece, consideramos que principalmente es por ser diferentes, por la diferencia de intereses y capacidades", explicó.

Andrew compartió para MILENIO cómo ha sido su historia al ser un Niño Genio, al enfrentarse al aislamiento y al rechazo de sus compañeros y profesores, así como los malos diagnósticos médicos por los que tuvo que pasar.

"A mí me hicieron un diagnóstico cuando tenía 4 años, me dijeron que era muy inquieto y que podría tener problemas de aprendizaje, y que tenía el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, y a la vez que tenía sobrecapacidad. Ahora se sabe que tener este doble diagnóstico son situaciones que no pueden convivir. Mis padres se dieron cuenta que este doble diagnóstico no era lógico", relató.

Fue entonces cuando sus padres fundaron el Centro de Atención al Talento, donde pudieron brindarle a su hijo el apoyo que necesitaba.

Después de esta experiencia, Andrew ingresó a los 12 años a la licenciatura en Psicología en la Universidad del Valle de México, de donde egresó a los 16.

Y al concluirla empezó la maestría en Medicina en la Universidad Panamericana. Para después ejercer la maestría en el Instituto Tecnológico de Monterrey.

Actualmente estudia el doctorado en Innovación Educativa en el Instituto Tecnológico de Monterrey y funge como el Director del Departamento de Psicología del Centro de Atención al Talento.

Andrew explicó que de acuerdo con las investigaciones que se han realizado, la mayoría de los niños sobredotados en México pasan por los mismos malos diagnósticos como el que a él se le adjudicó.

"Incluso, actualmente esa es la principal razón por la que se pierden los niños sobrerdotados en nuestro país. Del millón de niños sobrerdotados que hay en México, el 95% aproximadamente se mal diagnostica y su inteligencia se pierde", explicó.

"Al tener un diagnóstico como éste, los niños sobrerdotados reciben medicamento y no se les da la atención que su intelecto requiere", agregó.

El coeficiente intelectual promedio en México es de 87 y los niños superdotados tienen coeficientes intelectuales a partir de los 130, por lo que en un lugar común es muy fácil que se aburran y sean considerados inmediatamente como hiperactivos.

México comenzó a poner atención en los niños superdotados en el 2009, por lo que hay un desfase de 100 años en comparación con otros países del mundo.

"De hecho antes se usaba la idea de que los niños sobredotados eran los de mejores calificaciones y ahora se sabe que no precisamente obtienen las calificaciones más altas del grupo, porque hay muchos factores que entran en juego, entre ellos la disciplina", comentó Andrew.

Este Niño Genio también explicó que se ha comprobado que el intelecto intelectual se hereda en un 50% aproximadamente.

"Hubo un dilema hace tiempo sobre si el genio nacía o se hacía. En realidad, es un poco de las dos", dijo.

Andrew asegura que hay pocas cosas que no le gustan, pues considera que de todo puede aprender. Sin embargo hay una cosa que no le convence de la mentalidad mexicana:

"No me gusta la creencia de que en la población todos debemos ser iguales, es algo que de verdad yo digo que no, porque una de las principales bases para el desarrollo de un país, es la diversidad", argumentó.

Actualmente, Andrew trabaja en coordinación con el Tec de Monterrey para implementar en dos años un nuevo sistema de enseñanza para los niños sobredotados, así como investigaciones en el desarrollo cerebral para tener posibilidades de incrementar la inteligencia de los niños.

Y asegura que a pesar de que le apasiona la música clásica, los deportes y la pintura al óleo. Su verdadera pasión es siempre aprender algo nuevo.

"Para mí, estudiar es la mejor ejemplificación de la felicidad".