Instruyen a artistas para que administren sus recursos

Plinio Ávila, como encargado del Centro de Gráfica y Museograbado del Museo Felguérez de Zacatecas, ha visto las carencias de un sector que frecuentemente se distrae en aspectos técnicos y no ...
“Un taller gráfico es una empresa, no solo con tener artistas es suficiente”, dice Ávila.
“Un taller gráfico es una empresa, no solo con tener artistas es suficiente”, dice Ávila. (Sergio Lozada)

Pachuca

Una capacitación que se presta urgente para los artistas gráficos, una orientación para que observen a su trabajo como una empresa que debe responder a demandas del mercado, así como a mejores procesos de producción y optimización de sus recursos, una visión necesaria si se busca crear y no morir en el intento.

Plinio Ávila es una artista gráfico que con su trabajo muestra que esta premisa es correcta, exposiciones montadas en México y el extranjero, una producción constante que se distribuye con destacable éxito, son ejemplos de esta administración, conocimiento que llegó a compartir con artistas locales en un taller impulsado por el Centro de las Artes de Hidalgo.

“Un taller de gráfica es una empresa, no sólo con tener artistas y una prensa es suficiente, lo que se produce es eso, un producto, aunque a muchos no les guste verlo así. En este curso abordamos aspectos legales, tipos de contrato, servicios de edición, derechos de autor, comercialización, difusión en general, hasta cosas de contabilidad que cualquier empresa necesita.”

Ávila es el encargado del Centro de Gráfica y Museograbado del Museo Felguérez de la ciudad de Zacatecas, en los catorce años en el centro ha visto las carencias de un sector, que frecuentemente se distrae en aspectos técnicos y olvida lo artístico, o que nunca piensa en la necesidad de administrar correctamente sus recursos.

“Casi siempre la gente quiere los cursos técnicos, ya siempre ofrezco éste que resulta más interesante, porque no me meto en cuestiones técnicas, hablo sólo de teóricas o administrativas. No es tanto lo que abarcamos, pero toco esas cosas que cualquier artista debe saber”, comentó en entrevista.

La posición de Plinio en el taller es pragmática: un taller de gráfica es una empresa, los recursos materiales son costosos, el tiempo de producción fatigante y amplio, y se requiere frecuentemente de ayudantes, “en tu casa puedes pintar lo que sea, se venda o no, pero en un taller de gráfica más vale producir algo que la gente quiera ver”, agrega.

Algo tan simple como lo que se considera estándar en cuanto a una edición de fotografía, qué dicen los códigos de ética, cómo hacer un certificado de autenticidad, cómo cuidar el mercado, “que cuesta mucho como para después perderlo por hacer algo que parecía bien, y después te das cuenta que no y perdiste un cliente”.

Exponerlo así resulta prudente, según observa aún son muchos los que se rehúsan a adoptar una posición objetiva sobre la administración de sus recursos y su trabajo, “estos temas que estamos tocando, aunque está enfocado a la gráfica, le funciona a cualquiera que se dedique a las artes”.


Claves

Imparte taller para artistas gráficos

- Plinio Ávila da un curso en el Centro de las Artes de Hidalgo, pensado para que los artistas de gráfica aprendan aspectos legales y administrativos.

- Ávila es el encargado del Centro de Gráfica y Museograbado del Museo Felguérez de la ciudad de Zacatecas, y como artista ha expuesto en distintos foros.

- Su taller aborda aspectos legales, tipos de contrato, servicios de edición, derechos de autor, comercialización, difusión, hasta cosas de contabilidad.