Indígenas ciudadanos, el camino de una reforma

La diputada Fela Pelayo pide poner fin a la tutela de los núcleos aborígenes en la entidad
El 55% de todos los indígenas del estado viven en el Área Metropolitana de Guadalajara
El 55% de todos los indígenas del estado viven en el Área Metropolitana de Guadalajara (Mariana Hernández y Agustín del Castillo)

Guadalajara

Los teóricos más importantes del tema indígena en México han señalado que desde los tiempos coloniales, las comunidades han tenido una relación profundamente viciada con el Estado: cuando no eran perseguidos para alcanzar su sometimiento político y su “evangelización”, se les fortalecía jurídicamente y se les brindaba apoyos, pero siempre con la visión de ser eternos menores de edad. La diputada Fela Pelayo López cree que en Jalisco, es momento de reconocer la “mayoría de edad”.

“Hasta hoy en Jalisco están bajo una figura, que es la de interés público, y nosotros queremos que se conviertan en sujetos de derecho, como debió haberse hecho hace muchos años, desde la época del movimiento zapatista en Chiapas; estamos haciendo un trabajo integral que tiene que ver con la consulta a las comunidades, para que ellos nos digan cómo quieren sus leyes, y para que sobre todo, ellos avalen ser sujetos de derecho”, señala la legisladora, integrante de Movimiento Ciudadano, quien preside la comisión de asuntos indígenas del legislativo local.

No ignora los fracasos en generar una ley local desde los años 90 del siglo pasado. “Hay un aprendizaje que es muy claro, y que complica las cosas; afortunadamente hemos tenido la apertura de las comunidades, hemos tenido un acercamiento directo en sus propias regiones, de forma directa, precisamente para trabajar en conjunto para que esas pequeña piedras en la chancla, como dicen allá, no vuelvan a ocurrir, que asuman que es una propuesta de ellos”.

- ¿Cómo romper con una relación que en cierto modo ha convenido a las partes, clientelismo, paternalismo, pero al mismo tiempo una minoría de edad que no tiene obligaciones?

- Nosotros en los talleres que hemos ido impartiendo, hemos platicado no solamente de los derechos a los que se harían acreedores, sino las obligaciones que tendrían con esta autodeterminación; hasta hoy ha sido un ejercicio que ha funcionado; está en sus manos el texto con los cambios que queremos hacer, y lo que estamos esperando es que ellos nos las corrijan y aumenten, y a partir de eso presentar una reforma en el Congreso del estado.

- ¿En esos talleres usted qué ha detectado respecto a lo que más preocupa a las comunidades respecto a su relación con el Estado?

- El no poder elegir sus propias vías de desarrollo, es un tema que no se ha atendido; por supuesto que el Estado hoy tiene la obligación de ir a consultar, pero no necesariamente aplicar la consulta, y lo que nosotros queremos hacer es que tengan que ser consultados, y el Estado tenga la obligación de aplicar lo que ellos determinan, para que definan sus vías de desarrollo; aquí hay un punto importante: al ser sujetos de interés público, ellos están bajo la tutela del Estado, que es como ser menor de edad y el Estado tuviera la sabiduría de decidir por ellos […] tú eres menor de edad y yo tengo que tomar las decisiones por ti; eso no les ayuda en su derecho a la autodeterminación.

Advierte que hay dos realidades: el indígena rural que se concentra en el norte y el sur de Jalisco, y el de las zonas urbanas, que ya es mayoría en términos numéricos y más diverso por origen. “55 por ciento de todos los indígenas del estado viven en el Área Metropolitana, lo que es un hecho casi totalmente ignorado por el Estado, al grado que los indígenas urbanos no están reconocidos, se les discrimina entre los mismos pobres; en esa cadena de discriminación, los indígenas están al final”.