La ceniza: el inicio de una mejoría espiritual

José Antonio Fernández Hurtado, dirigente de la Iglesia Católica habló acerca del cambio interior que deben tener las personas para llegar siendo mejores al Domingo de Ramos. 
José Antonio Fernández Hurtado, nuevo Arzobispo de Durango.
"La Ceniza no es mágica, solo el inicio para buscar un cambio". (Silvia Ayala )

Durango, Durango

"La Ceniza no es mágica, sólo el inicio para buscar un cambio y la meta no es el Viernes Santo, sino el Domingo de Resurrección, tiempo en el que se deben analizar nuestras acciones, para llegar y ser mejores", así inició el Arzobispo de Durango, José Antonio Fernández Hurtado, la celebración de Semana Santa este miércoles con la imposición de la ceniza.

El jefe de la Iglesia Católica en Durango, apuntó que se deben hacer campañas de globalización del amor, de la solidaridad y generosidad.

Remarcó también que ahora se deben hacer homilías más cortas porque lo que se quiere es que el mensaje llegue a las personas, en lugar de irse aburridos con un mensaje largo y tedioso.

"Sin olvidar que la ceniza no tiene nada de mágico o supersticioso, porque no pasa nada si no se la imponen, porque la ceniza es el símbolo de querer un cambio".

Se refirió a que es su primer Cuaresma en Durango, donde ha encontrado un pueblo católico y Mariano, por lo que afirmó estará pendiente de cómo se viva la Semana Santa, sobre todo:

"Que estamos a seis años de cumplir 400 años de la fundación de la Diócesis que llegaba hasta Estados Unidos, lo cual quiere decir que era una iglesia de mucha tradición y debemos seguir trabajando para lograr una iglesia, no como la pide el Papa, sino como lo pide Jesucristo", destacó.

Fernández Hurtado remarcó que el inicio de esta celebración, con la imposición de la ceniza, es "empezar un camino hasta la Pascua, y debemos estar conscientes de cuál es el significado de la Cuaresma, que es cambiar".

"Para lograrlo, sobre todo en el interior pero también hacia el exterior y la Iglesia a través del Evangelio nos dice que debemos intensificar la limosna que es compartir, que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda y que tengamos momentos de reflexión, de ayuno para ser mas dueños de nuestro cuerpo".

Señaló que el significado de estos 40 días de reflexión nos deben llevar a un Domingo de Resurrección siendo mejores, es tomar en serio y no es sólo un rito vacío sino algo profundo hacia el interior.