Importante reconocer la ansiedad en los niños: IMSS

Durante la niñez, un cuadro de ansiedad es difícil de diagnosticar porque los infantes no saben expresarse y más bien muestran ciertas conductas.

Guadalajara

La ansiedad es un estado frecuente que puede considerarse de dos maneras: como un motor extraordinario que mueve a realizar acciones y cumplir objetivos, o bien como un síntoma de molestia e incomodidad que inhibe el adecuado desempeño en las diferentes esferas individuales, señaló la experta en psiquiatría del Instituto Mexicano del Seguro Social, Liduvina González Herrera.

La especialista señala que en niños y adolescentes el diagnóstico de la ansiedad es más difícil que cuando ésta ocurre en personas adultas: “los niños expresan síntomas, pero no el por qué de ellos y el adolescente es más resistente a externar las cosas”.

Los síntomas de la ansiedad no difieren mucho entre niños, adolescentes y adultos e incluyen sensación de incomodidad, inquietud y eventualmente sudoración aunque en los menores tienden más al desarrollo de conductas como irritabilidad, agresividad y aislamiento.

González Herrera dijo que los niños y los adolescentes tienen muchos estresores tanto en la familia, como en la escuela y en su proceso de socialización que pueden llevarlos fácilmente a un estado de ansiedad.

Agregó que “hay otras manifestaciones de ansiedad  como trastornos por somatización, el niño puede llegar con dolor  como expresión corporal de ese mal manejo; ordinariamente es un malestar que el niño no puede entender o resolver por qué se le manda, se la agrede, se le lastima, se le provoca, se le imponen cosas; cuando somos adultos si hay agresión, provocación o imposición de cosas, la expresión es coraje, en el niño, no, en el niño se traduce en ansiedad”, dijo.

El tratamiento puede incluir ansiolíticos o la combinación de antidepresivos, pero también están las terapias de hiperventilación que mejoran la sensación de malestar e inquietud del niño; lo más importante, reiteró, es reconocer el problema y atenderlo para así garantizar un desarrollo y crecimiento armónicos del menor.