Impacta obesidad expectativas de vida

La Secretaría de Salud destina ocho de cada 10 pesos -después del pago de nómina- a enfermedades relacionadas con sobrepeso

Tijuana

Baja California ocupa el primer lugar en obesidad a nivel nacional, incluidos sus niños. Esto ha reducido las expectativas de vida de toda una generación, alerta el secretario de Salud en la entidad, Miguel Osuna Millán.

"Somos un estado que desgraciadamente aparece también en los primeros lugares en materia de obesidad, y más dolorosamente en materia de obesidad infantil. Tenemos la seria posibilidad, la desgraciada posibilidad de ver que nuestros hijos vivan menos que nosotros ante esta situación, ante este estado de cosas que se ha dado en Baja California", advierte.

El problema se complica porque no se observa como tal. Así lo confirma el testimonio de Patricia Gómez, quien creía que su sobrino "gordito" estaba sano. Fue hasta que su hermana lo llevó al médico cuando lo encontraron anémico, incluso, amenazaron con reportarla al DIF por maltrato.

Manuel, de tres años, está a la vez gordo y desnutrido. Come lo mismo que sus padres y para su edad tiene un sobrepeso que la familia consideraba "normal", refiere Patricia.

"Para uno es bien fácil encargar una pizza o comida chatarra, pero sobre todo flojera de ofrecer una buena comida y al final de cuentas estamos dañando al niño porque no está creciendo sano", reconoce al recordar que los médicos advirtieron que, de no controlar el peso de Manuel -que aún no sabe ni leer- desarrollará diabetes e hipertensión.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en México mueren 70 mil adultos por diabetes cada año y se espera que esta cifra aumente en 50 por ciento en la próxima década.

La Secretaría de Salud de Baja California refiere que de los casi 14 mil niños de Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito que fueron a consulta en los primeros meses de este año, siete de cada 10 tienen sobrepeso y 40 por ciento ya padece obesidad.

La responsable del programa de Salud del Niño y Adolescente, Karzali Trasviña, dice que las cifras pueden ser aún más alarmantes porque sólo se cuenta a los niños que llegan a consulta.

"Hay muchos menores que tienen un sobrepeso y después empieza a ponerse su cuellito negro, y ya cuando los padres de familia los llevan, no atendieron a todos esos signos de alarma; el cuello oscuro, la axila o la ingle oscura quiere decir que hay una resistencia a la insulina. Pueden pasar seis meses o un año sin que reciban atención médica y ya cuando los llevan porque el niño se ve en mal estado en general o está orinando mucho es porque ya es diabético e hipertenso", explicó.

Ante este panorama urge replantear estrategias y enfocarse más en la prevención que en la atención de padecimientos relacionados con la obesidad, como la diabetes, hipertensión, males cardíacos y enfermedades renales crónicas, un tema en el que deben participar principalmente las familias, afirma el secretario de Salud, Osuna Millán.

El testimonio de Mayra Guzmán, un ama de casa y madre de dos hijos, muestra que esto es complicado. Dice que un solo sueldo no alcanza para comer sano.

"Efectivamente creo que sale más caro comprar todos los nutrientes y todo eso porque hay veces que sí hay más de cuatro miembros de la familia. No nada más son con verduras, hay que comprar también pescado o pollo...a veces sí sale más caro, todavía tratar de comer sano y no sale uno de papitas, frijoles y sopa, nada más", comentó.

Refiere que en la primaria a la que acude su hija de 10 años abrieron una tienda de comida saludable, pero no ha funcionado porque los niños sólo quieren papas fritas y dulces. Su hija ha llegado a vomitar la comida nutritiva porque no le gusta.

Pero la percepción de Guzmán parece ser sólo eso.

Comparando en una tienda de autoservicio, una soda de dos litros cuesta 22 pesos y una bolsa de papas grande cuesta 30.

Con esos mismos 52 pesos se puede comprar un kilo de calabazas a seis pesos; tres latas de atún a 10 pesos cada una; tres tomates y una cebolla por 10 pesos, además de un kilo de naranja Veracruz.

Niños obesos, futuros enfermos crónicos

Los menores con sobrepeso y obesidad son quienes en el futuro padecerán enfermedades crónico-degenerativas, y si no se da el cambio que plantea el secretario de Salud, en los próximos 10 años el presupuesto ene ste rubro no será suficiente para atenderlos.

Juan Martín Pérez García, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), advierte que el aumento de precio a las bebidas con azúcar y el nuevo etiquetado no surten efecto real.

"Tiene que haber una regulación más contundente en términos del etiquetado, como en la cantidad de azúcares que se están incorporando a las bebidas azucaradas y otros alimentos altos en harinas refinadas y en carbohidratos", refiere.

Pérez advierte también que estos niños que hoy corren por los dulces serán quienes en algunos años tengan diabetes e hipertensión y sufrirán de amputación de piernas, ceguera, infartos y otros trastornos que requerirán gran parte del presupuesto de salud.

Ocho de cada 10 pesos a enfermedades por obesidad

El secretario de Salud de Baja California, Miguel Osuna, admite que las políticas públicas actuales absorben casi la totalidad del presupuesto de la secretaría que encabeza -aparte del recurso para pago de nómina-, al grado de que ha repercutido en la atención de primer nivel y no hay recursos suficientes para centros de salud y clínicas.

"No habrá mejoras para este sector. Las cuentas son claras y no hay margen de equivocación", señala y advierte que el problema presupuestal también se deriva de una reducción de fondos que envía la federación.

"La realidad es que enfrentamos una situación difícil en materia de salud, en términos de financiamiento; tenemos un presupuesto que no ha crecido en los últimos dos años como había venido creciendo en años pasados, de financiamiento a la salud. Este año, a mi consideración, fue muy poco el incremento al presupuesto. Esperamos que se posicione esta política pública como una prioridad para el gobierno federal", señala.

La Secretaría de Salud cuenta con un presupuesto de 2 mil 860 millones de pesos, pero el 90 por ciento se destina al sueldo de su personal; de los 286 millones restantes, el 80 por ciento es para atender a personas con diabetes, hipertensión, males cardíacos y enfermedades renales crónicas, entre otros padecimientos, según el funcionario.

De acuerdo con la página de Transparencia del gobierno de Baja California, encabezado por el panista Francisco Vega de Lamadrid, la Secretaría de Salud tiene un presupuesto propio de mil 800 millones 289 mil pesos, un 4.54 por ciento del total de 39 mil 623 millones de pesos de todo el estado.