Debate dividido por el pago de impuestos de la Iglesia

La rendición de impuestos por el diezmo que recibe el clérigo forma parte de la nueva disposición federal, sin embargo, ha generado opiniones encontradas en Durango.
La iglesia ahora deberá pagar impuesto por el diezmo que recibe.
La iglesia ahora deberá pagar impuesto por el diezmo que recibe. (Aldo Cháirez)

Durango, Durango

La fiscalización de los bienes económicos de la Iglesia por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a partir del 1 de septiembre, forma parte de la nueva disposición federal, sin embargo, ha generado opiniones encontradas entre las autoridades duranguenses.

El Gobernador Jorge Herrera puntualizó que no debe ser motivo de alarma, pues se trata de la transparencia que toda institución debe tener en México.

“Son nuevas reglas, en las que todas las instituciones entraremos a un nuevo orden fiscal y es entrarle a los nuevos tiempos  y definitivamente se trata del bien de México, creo que es la contribución de todas las instituciones”, dijo.

Las asociaciones religiosas deberán modificar su contabilidad de informar al SAT sobre sus ingresos de manera digital

Por su parte el también priista y diputado local, Rosauro Meza Sifuentes señaló que a pesar de no tener muy claro el tema, remarcó que es el momento para la iglesia de responder a lo que había solicitado de ser reconocido en función de su personalidad jurídica. En esa situación, dijo le parece justo y equitativo que sea fiscalizada por el SAT. 

En contra de estas opiniones, se manifestó el presidente del PAN en Durango, Víctor Hugo Castañeda quien señaló que se trata de 'impuestos santaneros'.

“Este tema de las limosnas y fiscalizar las canastas y alcancías de todos los santos y de la Virgen de Guadalupe, es parte de la reforma tóxica aprobada por el PRD y el PRI, así como el espíritu reencarnado de su alteza serenísima Don Antonio López de Santa Ana, quien cobraba impuestos a la menor provocación”, declaró.

Agregó que no se deben olvidar los cobros que hacía por el número de animales que se tenía o hasta por las ventanas que había en una vivienda. 

 “Estoy de acuerdo que el oficio de sacerdote y los ingresos que tiene la iglesia pudieran y debieran tener algún control, pero me parece despreciable que la limosna, que es la caridad personal y voluntaria de un feligrés, sea sujeta al escrutinio y al impuesto de un estado autoritario, voraz y mordaz que quiere sacar impuestos hasta debajo de los colchones” finalizó enérgicamente.