Hospital ISSSTE Torreón, un "viejo" rebasado y limitado

La capacidad ha sido rebasada, la clínica convertida a hospital con una ampliación, no fue suficiente y hoy la saturación de pacientes provoca que no haya abasto de medicamento, ni camas o quirófanos.

Torreón, Coahuila

Fue el 21 de noviembre de 1964 cuando fue inaugurado el edificio de la Unidad Médica del ISSSTE de Torreón por el entonces Presidente Adolfo López Mateos, pasando en el tiempo a Clínica y de ahí al Hospital que hoy se tiene.

Sin embargo, solo cambió de título, ya que el inmueble es el mismo que se ubica en esquina de Allende y Donato Guerra, cuya construcción fue pensada para una capacidad de 100 camas censables y con ello dar atención a 30 mil derechohabientes de la Región Lagunera.

Hoy son 91 camas, es decir, nueve menos y la derechohabiencia se elevó a 130 mil de Coahuila, sin contar a los 120 mil de Durango que también recurren a este hospital.

De acuerdo a la historia de este inmueble, fue el primero en todo el norte de la República Mexicana, antes que los hospitales que se erigieron en Monterrey, Chihuahua o Durango y no se diga Saltillo.

Y en ello una hubo razón tan simple como lógica y más política: el doctor Francisco Galindo Chávez, era entonces Coordinador de la Zona Norte del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado –ISSSTE- y era originario de Torreón.

Además, conocía el presente y perspectiva de las necesidades de tener esta infraestructura médica. De ahí que lleva su nombre.

Desde entonces, ese hospital atendió a los derechohabientes trabajadores gubernamentales y sus familias de los 16 municipios de La Laguna.

Hoy las condiciones han cambiado radicalmente y el panorama epidemiológico también, según testimonios de empleados y pacientes que pidieron mantener a reserva sus nombres.

De ahí que se encuentre saturado el segundo piso, en el que se atiende a los pacientes de enfermedades crónico-degenerativas, como los diabéticos, hipertensos, disfunción renal, así como algunos tipos de cáncer.

El área de Urgencias en sus noches o sus días, se parece más a una escena de película de guerra o de desastre, donde los pasillos se hacen más angostos ante la colocación de camillas con pacientes y familiares en sus cabeceras o en sus pies a su cuidado.

Las salas de espera y consultorios se habilitan con sillas azules, donde los pacientes son colocados sistemáticamente para una revisión ambulatoria, para la aplicación de un suero, una inyección o un antibiótico o en su caso para una valoración de gineco-obstetricia.

En tanto, aseguran que se han dado casos de pacientes de la tercera edad que pasan de 24 hasta 72 horas en el área de urgencias para poder tener acceso a una cama en piso.

Los equipos de Rayos X está obsoleto, los médicos carecen de escritorios para ofrecer una consulta digna.

Las camas de urgencias, algunas son colocadas al lado de desagües por donde salen fétidos olores, donde no bastan las plastas de cinta industrial para contener que sigan emanando.

A capricho, se llevan hospital a Saltillo

A pesar de estas necesidades sustentadas, en forma por demás paradójica un proyecto para construir un Hospital de Alta Especialidad del ISSSTE pensado para Torreón y cubrir este déficit, fue cambiado a capricho por las autoridades del gobierno de Coahuila para llevarlo a Saltillo.

La entrega se hizo el 26 de noviembre de 2012 por el entonces Presidente de la República, Felipe Calderón, con una inversión de 926 millones de pesos que incluyó un moderno equipamiento.

Incluso muchos de los equipos médicos de primer nivel están casi intactos, pues aseguran no hay el personal especializado para su manejo.

A poco más de dos años de esa entrega, el Hospital, con una capacidad de 120 camas, mantiene cerrado uno de sus pisos por la falta de demanda, pues 30 camas están sin usar.

Todavía el 26 de abril del 2013, según consta en la hemeroteca de algunos diarios de Saltillo, la entonces delegada estatal del ISSSTE en Coahuila, Lilia Gutiérrez Burciaga –ex diputada federal y hoy diputada local del PRI por Ramos Arizpe-, anunciaba ante el gobernador Rubén Moreira Valdez que Torreón tendría el mejor Hospital de Alta Especialidad con una inversión de 1,200 millones de pesos.

Ahí se estableció el compromiso del gobierno estatal para aportar 10 hectáreas de terreno y que quedaría construido en dos años. Han transcurrido ya casi esos dos años y no hay ni un ladrillo instalado.