Presentan denuncia pública contra el IMSS

Mientras soldaba, Alejandro Jaques sintió algo en el ojo pero no le dio importancia. La molestia incrementó y decidió ir al hospital, donde en lugar de resolverle el problema, se agravó más.
Alejandro Jaques Alvarado presentó una denuncia pública contra el IMSS por malos tratos y negligencia médica.
Alejandro Jaques Alvarado presentó una denuncia pública contra el IMSS por malos tratos y negligencia médica. (Isis Rábago)

Gómez Palacio, Durango

Alejandro Jaques Alvarado, presentó una denuncia pública ante los medios de comunicación en contra del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), tras considerar haber sido víctima de malos tratos por parte de asistentes, enfermeros y doctores de la Institución.

La revisión del médico se limitó a inspeccionar el ojo con una lámpara pequeña, con poca iluminación y a decir por Jaques Alvarado, sin ser adecuada.

Relató que el pasado miércoles por la tarde, cuando se encontraba en el taller de soldadura en su casa, sintió que algo cayó al interior del ojo, sin embargo no le dio mucha importancia y procedió a aplicar unas gotas para la irritación.

Sin embargo al momento de dormir, cerró el párpado y fue cuando la molestia se agudizó, debido a que el dolor le impidió dormir, entre las 4 y 5 de la mañana decidió acudir al Seguro Social, a la clínica de urgencias de Ciudad Lerdo.

Fue atendido directamente por el doctor, debido a que no se encontraban en el lugar, ni la asistente así como tampoco la enfermera.

Dijo que la revisión del médico se limitó a inspeccionar el ojo con una lámpara pequeña, con poca iluminación y a decir por Jaques Alvarado, sin ser adecuada.

Debido a que no encontró nada fuera de lo normal, el doctor lo envió a su casa y le recetó tres pastillas de paracetamol y las gotas que anteriormente se había aplicado.

Alejandro señaló que debido a que ya estaba en la clínica, aprovechó para sacar una cita y esperar a entrar a consulta con el médico familiar, quien lo atendió a las 8 de la mañana.

Al momento de llegar, tampoco se encontraba la doctora del consultorio número 8 que le correspondía y en ese momento estaba la suplente, que lo revisó "con la misma lamparita".

También le dio un diagnóstico similar, pero en esta ocasión le proporcionó una receta, que no sirvió de mucho ya que no había en existencia el medicamento en la farmacia del Instituto.

Ya molesto, decidió comprarlas con sus propios recursos y destinó 113 pesos para su adquisición.

Luego de aplicarse por un intervalo de 8 horas, se percató de que no estaba funcionando debido a que el dolor continuaba y peor aún la irritación era mayor.

Al final decidió ir con un oftalmólogo particular, quien al momento de revisarlo descubrió que en el ojo tenían restos de soldadura y procedió a retirarlos.

Existen muchas quejas e inconformidades por el servicio de la institución, del cual no todos los trabajadores son responsables, pues existen buenos elementos.

Le proporcionó cuatro días de incapacidad, sin embargo, el IMSS se niega a darlos hasta que no compruebe los hechos, ya que no fue en un centro de trabajo.

Misma situación que le informaron en la Subdelegación que se encuentra en Gómez Palacio, en donde presentó su queja y solicitó el regreso de los gastos que le generaron de más de 400 pesos.

Mencionó que durante la situación que vivió, descubrió que existen muchas quejas e inconformidades por el servicio de la institución, del cual no todos los trabajadores del IMSS son responsables, pues reconoció que existen buenos elementos, pero que desgraciadamente son afectados por aquellos que no hacen bien su labor.