Demanda en servicios IMSS está cubierta en Madero

El director del Hospital General, Rogelio Ortega Cruz, aseveró que la afluencia de pacientes no supera la capacidad de la institución, incluso se redujo después del cierre de una empresa maquiladora.
Sólo el 20 por ciento de las consultas son auténticamente urgencias.
Sólo el 20 por ciento de las consultas son auténticamente urgencias. (Lilia Ovalle)

Francisco I. Madero, Coahuila

A pesar de que desde hace 24 años atrás no se han destinado recursos para una renovación integral en el Hospital General del IMSS en esta ciudad, Rogelio Ortega Cruz, director general del centro de salud, aseguró que la atención a la derechohabiencia es integral y de calidad.

Con los mismos años de servicio como director médico, Ortega Cruz reconoció que hace tres años se estableció un consultorio de medicina preventiva.

Y tras ese espacio obtenido, no se ha invertido en una ampliación, ya que a nivel central los presupuestos se ejecutan en base a estadísticas.

"Ahorita tenemos un número de 54 mil personas como usuarios en un municipio que tiene una población de 60 mil habitantes."

"Aquí nosotros nos manejamos en base a indicadores, así se asignan consultorios, personal, todo en base al número de consultas y derechohabientes se hace el presupuesto."

Siendo un hospital enclavado en una zona conurbada, allí se atiende a habitantes de este municipio pero también de San Pedro de las Colonias, Matamoros y de ciudades y ejidos duranguenses lo que en momentos satura la capacidad hospitalaria. 

Pero para el director del IMSS en Madero, todo es sobrellevable, pues aseveró se requeriría tener durante todo el año al hospital en un 80 ó 90 por ciento sobre su capacidad, situación que asegura no se registra más que en el mes de diciembre.

"Ahorita andamos como en un 57 ó 60 por ciento de ocupación, entonces ahorita no, en cuestión de camas todavía son suficientes. Desgraciadamente en diciembre es cuando empieza la ocupación, se ve el incremento por las enfermedades respiratorias, pero no tenemos ese comportamiento durante todo el año".

Aunque a simple vista el área de urgencias se observa saturada y con serios problemas en cuanto su limpieza, el doctor Ortega Cruz dijo que de los derechohabientes que acuden sólo un 20 por ciento representa una necesidad de atención, en tanto que el 80 por ciento no amerita cuidados reales.

"Ahí lo que pasa es que la gente lo quiere hacer urgente (Sic) pero más o menos tenemos que el 20 por ciento son auténticamente urgencias y el 80 por ciento son urgencias no reales, eso quiere decir que también hay mal uso del servicio".

Con sólo un quirófano se promedian al menos cinco cirugías diarias en el hospital, pero aseveró su director, son menores como la intervención de extirpación de vesícula o hernias y trabajos de ginecobstetricia, como son alumbramientos, cesáreas y salpingoplastias.

En cuanto al abasto de farmacia, apuntó se encuentra en un 97%, aunque reconoció que medicamentos controlados como el Clonazepam y otros, para combatir enfermedades psiquiátricas, sí escasean debido a que se ubican con clave desierta y no existen proveedores

"Cuando hay instalación de empresas que vienen más trabajadores que nos puedan demandar más (podríamos tener problemas) pero el comportamiento ha sido gradual."

Inmunosupresores y otros de alta especialidad, deben ser requeridos en Torreón en las clínicas 16 y 71.

En cuanto a la opinión del alcalde, David Flores Lavenant, quien catalogó en días pasados el servicio como de pésima calidad, el director médico reiteró que la capacidad y la atención en el hospital es la adecuada para un municipio donde no se generan empleos.

"No porque sean cincuenta mil, los consultan a todos el mismo día, por eso tenemos la cita previa, la cita concertada y el que viene espontáneo. La molestia de la gente es que siempre tiene qué esperar."

"Todo tiene que ser a través de indicadores, si me dice (el alcalde) que se van a instalar plantas, empresas grandes que van a afiliar a mucha gente y van a demandar (atención) definitivamente hay un área para ampliarse, pero inclusive cerraron una maquiladora y bajó el número de asegurados", detalló el doctor.

En suma se trabaja con dos médicos cirujanos, dos pediatras, dos ginecólogos, dos internistas y dos anestesiólogos divididos en dos turnos que junto a personal de enfermería, limpieza y administrativos suman 170 empleados en un hospital que no se renueva desde hace un cuarto de siglo.