[Historia] Los pobladores de El Maye recibieron una señal divina

Había quienes creían que era una cueva donde vivía el Diablo.
En el lugar donde estaba el supuesto incendio colocaron una cruz.
En el lugar donde estaba el supuesto incendio colocaron una cruz. (Especial)

Pachuca

A mediados del siglo XIX en la comunidad de El Maye había gente que poca gente que hablaba el español y el hñahñu. Eso volvía complicada la vida en el lugar, desde las simples compras en el mercado hasta las clases en la escuela del pueblo.

Todo cambió una tarde de 1853, cuando a mitad de la tarde apareció de la nada al pie de uno de los cerros aledaños a El Maye una llama. Al percatarse del fuego, la gente lo tomó como si fuera un incendio forestal, hasta que alguien notó que no salía humo.

Asustados, los habitantes comenzaron a cuchichear entre ellos sobre viejas supersticiones de que ahí había una cueva donde vivía el diablo, o que era la prisión para las almas en pena, o cualquier otro ser fantástico.

Se la pasaron así todo el día, pasando de boca en boca historias para asustar a niños, mientras la llama en el cerro ni crecía ni se apagaba, lo cual se volvió más notorio tras el amanecer. Con mucho trabajo se formó una comitiva para investigar el suceso.

Aunque varios se negaban, el grupo formado por una docena de hombres salió ya entrada la noche, pues el miedo se trasmitía entre los habitantes de El Maye, logrando que por primera vez desde la fundación de la comunidad todos se entendieran entre sí.

Mitad hñahñus, mitad mestizos el grupo llevaba a las tres personas que hablaban ambos idiomas, lo cual ayudó a la convivencia, de por sí tensa por la misión.

Conforme avanzaban, el nerviosismo aumentó hasta el punto de que los mestizos empezaron a echarle la culpa de ese fenómeno tan extraño a los indígenas que pese a no contra traductor captaron el mensaje hostil, provocando una pelea.

Al momento que estaban a punto de dar el primer golpe apareció de la nada una luz blanca de gran intensidad, evento que consideran una señala divina de que no habrían de pelear de ese momento en adelante, es más, llevaron el mensaje al pueblo para que ambas parte convivieran en paz.

A partir de entonces, en el lugar donde estaba el susodicho incendio, los pobladores colocaron una Cruz como muestra de su agradecimiento a la señal divina.