[Historia] "Estos caminos son muy viejos, los fantasmas los usan para espantar"

Una de las historias de Huasca cuenta que un brujo corrió a su hija de casa por estar embarazada. Ella perdió al bebé en el parto y murió. Su padre los enterró en un camino rural.
La mujer y su hijo fueron enterrados al pie de unos árboles.
La mujer y su hijo fueron enterrados al pie de unos árboles. (Héctor Mora)

Pachuca

Huasca de Ocampo tiene cientos de historias de miedo, una de ellas dice que nadie puede recorrer caminos rurales de noche, y menos cuando hay Luna llena, pues hay fantasmas que los recorren. Desde luego que muchos pensaban que esa advertencia era más para que los niños se vayan a dormir temprano que por otra cosa, hasta que un turista extranjero un día se lo topó.

Era noche de Luna llena, el hombre, de origen estadounidense se había perdido en lo que los lugareños llamaban como la laguna de los enanos. Con poca luz artificial y el cuerpo brillante de la Luna, el extranjero no temía por nada, y menos cuando a lo lejos vio a un hombre que parecía vivir cerca.

Esa idea le nació luego de ver que vestía de forma humilde, con mucha tierra en su ropa, piel curtida por el Sol y una sonrisa a la cual le faltaba un par de dientes. "Buena noche señor, me puede decir hacia dónde está el pueblo", le regó el americano al hombre.

"Es usted un hombre osado, acaso no sabe que por aquí espantan", le respondió el anciano al turista, quien intrigado lo cuestionó sobre lo que pasaba por ahí.

"Fíjese que estos caminos son muy viejos, y por eso los fantasmas los usan para espantar gente. Pero hay uno en especial que es medio maldito, le dicen el Brujo ya que hace como 300 años a eso se dedicaba.

"Claro, como usted es gringo no sabe que por aquí los brujos no eran malos, ayudaban a la gente, pero del que le habló no puedo decir lo mismo porque un día se enteró que su hija estaba en cinta, y que el padre de la criatura la había abandonado", contó el hombre al americano quien emocionado se había sentado para escuchar la historia.

"Pues bueno, el Brujo se enojó tanto que corrió a la chica de su casa. La mujer tuvo un embarazo difícil y por eso tanto ella como la hija que tuvo murieron en el parto. Al enterarse, el Brujo enterró a la madre y a la niña al pie de uno de estos árboles, pero luego enojó mucho, buscó al hombre que abandonó a su hija y nieta y tomó venganza.

"Pero él también tenía mucha culpa, por eso desde entonces transita por estos caminos ya que no puede ir al otro mundo por la pena", concluyó el hombre.

Fue tanta el entusiasmo del estadounidense por la historia que pidió otra, a lo que el anciano le contestó: "Será otra noche, me tengo que ir a buscar a mi hija y mi nieta", al tiempo que desapareció.