[Historia] "Fantasmas de apariencia horrible se abalanzaron hacia ellos"

Cuenta la leyenda que hace muchos años, empresarios ingleses en su afán de expander la minería, encontraron en una casa tres fantasmas que pedían cristiana sepultura.
Las almas pedían a ritos que los llevaran a un camposanto.
Las almas pedían a gritos que los llevaran a un camposanto. (Arturo González)

Pachuca

En medio de la noche, hace ya más de un siglo, unos hombres se reunieron. Se trata de un grupo de directivos de una empresa minera de Inglaterra que trataban de encontrar la forma de volver más rentable la extracción de minerales preciosos en Real del Monte.

Ya estaba muy entrada la noche cuando empezaron a escuchar ruidos extraños; como la junta había sido larga nadie le prestó mucha atención a eso aduciendo los sonidos al cansancio. Fue hasta una después cuando de la nada salió volando un librero que los tomaron muy en serio.

Asustados, el grupo de empresarios vio como del lugar donde estaba el librero se empezaba a abrir la pared para dar paso a tres "personas". Fantasmas de apariencia horrible se abalanzaron hacia ellos con, amenazándolos con gemidos venidos de ultratumba lo cual provocó la huída de los vivos.

Saliendo de ahí, y tras varios minutos que tomaron para tranquilizarse llegaron a la conclusión de que la competencia les había hecho una brujería por lo que fueron a buscar a alguien quienes los ayudara.

Tardaron un par de días, pero al final encontraron en los caminos más olvidados de la montaña una cabaña donde habitaba una mujer que según decían, poseía poderes sobrenaturales para hablar con los muertos.

Mucho trabajo les costó convencerla de acceder al trabajo, pues ni una bolsa llena de centenarios parecía interesarle, pues después de describir a los fantasmas terminó por ceder. La única condición era que los empresarios debían estar presentes cuando hiciera el conjuro para espantar a las almas, mismo que debía ser a la media noche con luna llena

Llegada la fecha, la bruja realizó su conjuro, y esto fue lo que encontró. Los tres fantasmas que se aparecieron eran almas en pena, dos eran mujeres, madre e hija para ser precisos, quienes vivieron ahí hace algunos años.

Su historia era que cuando nació la más chica causó gran enojo en su padre que quería un varón. Fue tanta su cólera que decidió encerrar a la niña, mientras que continúo su vida con la esposa a quien no dejaba de maltratar por estar "defectuosa" del vientre.

Pasaron los años, y uno de los criados de la casa conoció a la chica encerrada, volviéndose en su amante. Así duraron algún tiempo hasta que el joven propuso a su suegra un plan para escapar con su amor del cautiverio.

El día del escape algo salió mal, el padre los descubrió y por enojo mató a los jóvenes y después a su mujer. Tarde comprendió su error pues no podía deshacerse de los cuerpos sin que las autoridades lo llevaran a la cárcel, por eso decidió enterrarlos en las gruesas paredes de su casa. Del paradero de los asesinados dijo que su esposa e hijo habían huido, mientras el joven renunció.

Como las almas seguían sin entierro cristiano pedían a gritos que los llevara a un camposanto para el descanso eterno, lo cual se les concedió a la mañana siguiente.