Internos del Cereso se acercan a la iglesia católica

Durante 2014 los grupos y organizaciones de la sociedad civil regresaron, puesto que mientras se vivió la crisis de inseguridad en el Centro de Readaptación, desaparecieron los creyentes.
El CERESO de Torreón recuperó los adeptos a la fe católica, quienes desaparecieron durante la crisis de inseguridad.
El CERESO de Torreón recuperó los adeptos a la fe católica, quienes desaparecieron durante la crisis de inseguridad. (Archivo)

Torreón, Coahuila

Durante la crisis de seguridad que se vivió en el interior del Centro de Readaptación Social de Torreón la iglesia católica se quedó sin adeptos ni siquiera las mujeres que son más devotas se acercaban.

Hipólito Argumedo Martínez, coordinador de Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Torreón y de la Residencia Juvenil, aseguró que los internos necesitan una atención integral y celebra que esto ya se comience a dar gradualmente con las condiciones actuales del Centro de Readaptación Social (Cereso).

Desde 2014 que los distintos grupos y organizaciones de la sociedad civil nuevamente acudieron a las instalaciones del Cereso para retomar las distintas actividades.

Los pastorales de las distintas religiones consideraron que las condiciones ya eran óptimas pues durante los dos últimos años, la situación derivada del autogobierno que se presentaba era un impedimento para continuar con su labor, la seguridad no estaba garantizada.

"Pastoral penitenciaria siempre ha buscado una buena rehabilitación de los presos. El llevar la palabra del Señor, el que acuda el Obispo es fundamental por que si lo necesitan".

"El objetivo de Pastoral Penitenciario es la evangelización que conozcan la palabra del Señor, que salgan bien rehabilitados".

"Existen muchas necesidades dentro, por ejemplo el hecho de que no se cuente con el recurso económico para pagar fianzas que alcanzan los mil pesos por la comisión de delitos insignificantes y por ello deben permanecer hasta tres años en el Penal".

"En estos casos el área jurídica de Pastoral Penitenciaria interviene", señaló.

Agregó que se encarga también de la Residencia Juvenil en donde se encuentran los hijos de los internos, los que por la edad no pueden permanecer en el albergue del Padre Manuelito cuyo límite de edad es de los doce años.

Manifiesta que sí existen barreras que los internos interponen para conocer la palabra de Dios, este escenario era más intenso en los tiempos difíciles de seguridad.

Sin embargo actualmente los internos voltearon sus ojos a la iglesia, en este caso, la católica que es la que tiene el 50 por ciento de los creyentes.

Finalmente comenta que incluso hasta para danzar, algunos reos eran disfrazados prácticamente como ellos quería, actualmente ya se respira un poco de aire fresco.

Finalmente comenta que toda persona que tenga la intención de ayudarlos a realizar actividades en el Cereso lo puede hacer siempre y cuando cumpla con ciertas especificaciones en materia de seguridad.