Incontenible estaba la tuberculosis en la región

En agosto de 1955, la Comarca Lagunera fue azotada por esta enfermedad y uno de los factores marcados era la desnutrición crónica de los niños.
Edición imnpresa de La Opinión de agosto de 1955.
Edición imnpresa de La Opinión de agosto de 1955. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Ya estaba muy visto que las negociaciones bélicas no dejaban nada bueno, pero China y EU lo hacían, iba de por medio el reconocimiento gringo al gobierno chino y también el canje de prisioneros.

Incontenible estaba la tuberculosis en la región, uno de los factores marcados era la desnutrición crónica de los niños laguneros, aunque la enfermedad no respetaba edades.

Socorro Trissthainy tenía 17 años, mató a su amante a balazos. Jaime Hernández era un hombre de familia y administrador de industria, con ese tipo de secretos que tienen los hombres tan buenos. Sucedió cerca de la Metalúrgica, cuando él le recordó que nunca se casaría con ella. Fue exonerada, pero la recluyeron en un convento.

Tanto que fregaron en México con el uranio y todo para que se estuviera fugando ya como si fuera fierro viejo. Y pues todo ese mineral andaba allá por Rusia, donde se negaban a revelar secretos militares. Claro, si no no serían secretos.

Mal empezó la sesión la Cámara de diputados en aquel agosto. Hubo de todo: tortazos, disparos, arañazos y hasta uno se suicidó cuando le pidieron cuentas.

La volantera que se armó en Torreón cuando una viejita dijo que ella sabía donde estaba escondido el tesoro de Villa. Logró que los avariciosos dejaran la ciudad como madriguera de topo, aunque todos los lugares que dijo estaban en Texas.

Rusia recibió a periodistas fuereños, aunque usted no lo crea, les armaron un pachangón de aquellos, donde hasta Bulganin bailó conga y dijo que a ver si un día lo invitaban a EU, de visita verdad.

El día diez se abrió una nueva página en el periodismo lagunero, con la llegada de La Opinión de la Tarde, a quien felicitamos en su aniversario 60. Y por cierto, para entonces, el 40% de los mexicanos no sabían leer.

La polio atacaba a los gringos, que siguen sin querer vacunar a sus criaturas. Acá en México la enfermedad tampoco dejaba en paz a los pobres niños y se anunciaba que para octubre iban a vacunar a todos los mexicanitos.

Las bipolares lluvias locales arrojaron un caudaloso Aguanaval que arrasó con las cosechas y dejó a poblados enteros bajo el agua. En EU, un ciclón también dejó muchos daños.

Mal empezó la sesión la Cámara de diputados en aquel agosto. Hubo de todo: tortazos, disparos, arañazos y hasta uno de filiación obrera se suicidó cuando le pidieron cuentas.

A fin de mes, judíos y egipcios estaban prácticamente inmersos en una guerra no declarada. Y todos seguían fregando con sus atómicas. Hasta México quería tener su centro atómico aunque para la paz.