Hace más de medio siglo brotaban aguas termales

Los vecinos del lugar aseguran que no es la primera vez que un ojo de agua caliente se forma en terrenos de en Rancho Nuevo.
Los vecinos narran el caso.
Los vecinos narran el caso. (Alberto Cecilio)

Apaseo el Grande

Tuvo que pasar casi medio siglo, para que de nueva cuenta brotara agua caliente en Rancho Nuevo.

No es la primera vez que un ojo de agua se forma en estos terrenos, al norte de Apaseo El Grande.

Hace 50 años, según recuerdan los habitantes más longevos de la comunidad de Rancho Nuevo había un “manantial”, donde nadaban los niños y lavaban ropa las mujeres, porque el agua no era tan caliente.

Hoy volvió a renacer esa imagen en los habitantes de Rancho Nuevo, pues diariamente y sin importar restricciones, acuden a estos terrenos a meter sus pies al agua caliente y a llevar a sus hogares un poco de este líquido, que no deja y probablemente no dejará de brotar en sus alrededores.

Luego de hace un poco más de un mes, este ojo de agua ha ido creciendo, pues de unos veinte centímetros en los que fue descubierto, ahora mide unos cinco metros de ancho.

Alrededor de este brote, no hay más que mezquites, en un lote baldío y una parcela a un costado. El ojo de agua, se ve desde varios metros a la redonda, pues el vapor sobresale entre los mezquites.

Parece como un pantano. El agua y la tierra son grisáceas y el humo blanco que sale del hoyo le da un aspecto lúgubre.

En al menos cinco metros es donde el agua hierve y tiene una temperatura de 90 grados centígrados. Donde este vital líquido está ‘gorgoreando’ todo el día. En algunos instantes “como que se enoja”, definen los habitantes, pues en ocasiones el agua brinca hasta un metro de altura, cuando normalmente lo hace en aproximadamente un metro.

El olor al llegar es penetrante. “Huele a azufre”, distinguen los vecinos.

El terreno también es blando, quizá por toda el agua que se ha ‘derramado’.

A pesar de que fue delimitado el lugar con cintas rojas de plástico, ahora las cintas están rotas y sólo se pueden ver pedazos de ella, que contrastan este espacio.

Ningún anuncio de alerta ha sido respetado.