Guanajuato es un estado sin cárceles municipales

En agosto del 2013 la Secretaría de Seguridad Pública de Guanajuato cerró las cárceles que había en el Estado; los internos fueron recluidos en Centros de Reintegración Social (CERESOS).

León, Gto.

Guanajuato ocupa el quinto lugar en el país que no tiene cárceles municipales  luego de que en agosto del 2013 la Secretaría de Seguridad Pública cerró de manera definitiva las cárceles locales que aún operaban en Cortazar, Juventino Rosas, Uriangato, Moroleón, San Luis de la Paz y San José Iturbide.

Los internos están recluidos en Centros de Reintegración Social (CERESOS) que están a cargo del Estado. Con esto, Guanajuato se abona a la meta de mantenerse entre las cinco entidades más seguras del país.

El motivo se derivó por una serie de recomendaciones que hizo la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PDHEG) para que los internos tuvieran un espacio decente y sano.

Al menos 111 personas fueron trasladadas al momento del cierre; de esas cuatro son mujeres y 107 son varones quienes fueron acomodados en los CERESOS de Salamanca, Valle de Santiago y San Miguel de Allende.

Entre las recomendaciones que hizo la PDHEG fueron la eliminación del hacinamiento, la insalubridad y la ausencia de atención médica la cual era la queja más frecuente de los internos.

La Procuraduría de los Derechos asegura que con este cambio, no solo se logró mejorar las condiciones físicas del espacio de convivencia sino que también se han ampliado las posibilidades para que los reos participen en actividades y programas que ayuden a una efectiva reinserción en la sociedad.

Las mujeres están separadas de los varones. Les ofrecen talleres de manualidades, belleza, literatura, carpintería y repujado entre otras. Cuentan con servicios médicos, y áreas de esparcimiento para la activación física.