Vacacionistas sin poder salir de la ciudad

Los cierres viales por la repavimentación en Avenida Vallarta provocan caos en la movilidad y en las personas. 

Guadalajara

La Avenida Vallarta considerada como la vía más rápida, directa y en algunos casos, la mejor alternativa para salir de Guadalajara, se une al caos vial que la ciudad vive, desde las obras por la línea 3 del tren ligero hasta los nuevos cierres viales que la avenida presentará por su repavimentación, desde Periférico hasta los Cubos, en por lo menos, los próximos 90 días.

Pese a que la Secretaría de Movilidad (Semov), implementó un operativo para permitir la circulación por los carriles laterales y los centrales que no estén siendo intervenidos, la avenida se ha convertido en un estacionamiento gigante que se ve colapsado no sólo en las llamadas “horas pico” sino también, en el transcurso del mediodía y después de las 22:00 horas que parecen ser las elegidas por los vacacionistas que, en su intento por no circular en un tránsito lento, terminan por paralizar el flujo vial.

Por lo pronto, de Periférico a plaza Galerías el recorrido implica alrededor de 45 minutos, es decir, lo doble del tiempo estimado. Los automovilistas toman medidas preventivas para evitar las largas filas de espera en el coche.

“Decidí irme a trabajar en bici, básicamente hago lo mismo de tiempo que si me fuera en el coche pero al menos no me estreso por estar sin avanzar”, dijo Daniel García, mesero de un restaurante en plaza Galerías.

Asimismo, señalan que aunque muchos ya salieron de vacaciones, las calles presentan un incremento mayor en el flujo vial, debido a los turistas que deciden visitar nuestra ciudad.

“Decidí disfrutar la ciudad durante estas dos semanas y veo un incremento en el flujo vehicular, supongo que es por la cantidad de turistas que vienen a la ciudad o por los tapatíos que queremos disfrutarla”, indicó, Carla Figueroa, maestra de preescolar.

Por otra parte, los turistas opinan que les costó mucho tiempo ingresar a la ciudad pero que una vez dentro, las calles fluyen bien, mientras que los tapatíos prefieren no salir para evitar contratiempos. 

“Escuché que Guadalajara estaba hecha todo un caos por las tantas calles cerradas así que nos venimos con suficiente tiempo para no angustiarnos y aún así hicimos una hora y media para ingresar, a diferencia de años pasados que hacíamos por lo mucho 40 minutos”, señaló Lorena Arriaga, oriunda de Sinaloa quién también mencionó que esperaban que las calles principales de la ciudad estuvieran más traficadas.

Ana María López, maestra de preescolar dice sentirse atrapada entre las calles de la ciudad, por lo que sino viaja en avión, prefiere no salir.

“Las distancias en sí son cortas pero las pocas vialidades disponibles generan retrasos de horas, parece que Guadalajara no quiere que salgamos a vacacionar”.