Grietas, un riesgo latente sobre el Valle de Tesistán

Investigadores de la UdeG han documentado la aparición de 14 agrietamientos importantes en la zona desde 1918, producto de condiciones geológicas a las que se suma el peso de la urbanización. 
El fenómeno de socavamiento por filtración de agua los ocasiona
El fenómeno de socavamiento por filtración de agua los ocasiona (Nacho Reyes)

Guadalajara

Las grietas, esas zanjas que aparecen inesperadamente descubriendo las entrañas de la tierra que se parte en dos, son un fenómeno natural del que puede presumir, y sin duda temer, el municipio de Zapopan. En su Valle de Tesistán investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) han documentado la aparición de 14 agrietamientos importantes desde 1918, producto de condiciones geológicas a las que se suma el peso de la urbanización creciente.

También hay riesgo de grietas en otros puntos de Jalisco –Ciudad Guzmán, Chapala, Ocotlán y la región de la Ciénega- que tienen en común ser zonas bajas con aguas subterráneas; pero sin dudarlo el mayor problema está en territorio zapopano, señaló Luis Valdivia Ornelas, profesor investigador del Departamento de Geografía y Ordenación Territorial del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

“Tenemos doce registros de fenómeno de agrietamiento en el Valle de Tesistán en los últimos 95 años. Alrededor del año 1918 data el primer evento documentado en esta zona hasta 2013; con las dos grietas que aparecieron este 2015 ya serían catorce grietas importantes. La de mayor dimensión, apareció en Nextipac en 2006, y tiene más de 1.5 km de largo y en algunos puntos alcanza hasta 10 metros de ancho”, indicó en entrevista.

Valdivia, autor junto a Horacio Castillo del libro Los peligros naturales en Jalisco. Estudios históricos de impactos territoriales (2015) que se presentará el próximo 24 de julio, precisó que ha habido otros eventos de agrietamiento menor, sin que se haya activado algún sector de estas grietas, por lo que no se cuantifican.

Aclaró también que la zona de grietas se extiende en el Valle de Tesistán (Nextipac, Santa Lucía y El Húmedo) y en el área de contacto entre éste y el Valle de Atemajac, es decir, en las inmediaciones de Valle Real, Residencial Poniente y La Tuzanía. “En el punto de contacto entre los dos valles han aparecido mucho, atrás de la cabecera municipal, a espaldas de la Basílica de Zapopan; en la zona de El Hondo, en Santa Margarita, son los primeros registros que aparecen, y en los últimos años han ‘migrado’ hacia Santa Lucía y Nextipac.

Mención aparte es la grieta que apareció en mayo de este año en Lomas de la Primavera, al sur del municipio “la cual corresponde a otra condición geológica distinta a la que explica el fenómeno en el Valle de Tesistán. Está asociada a la presencia de fallas o fracturas producto de la evolución de la sierra de La Primavera que corta uno de los principales cauces que drenan la zona que es el Arroyo Seco y como lo corta, parte del agua se está inyectando al subsuelo”.

Nacen o se hacen

Las grietas son producto de un fenómeno natural relacionado con tres aspectos principales: Los movimientos sísmicos, el carácter geotécnico del suelo y suelos muy permeables.

El investigador dijo que los temblores o sismos que sacuden los suelos poco consolidados o donde hay mucha agua freática, pueden generar grietas. Mientras que  el aspecto del carácter geotécnico se refiere a que el suelo, sobre todo a los de tipo arcilloso, pueden modificarse debido a la presencia o extracción de agua; lo que sucede generalmente en zonas bajas, pantanosas, con problemas naturales de desagüe.

La tercera condición tiene que ver con suelos poco consolidados, que son muy permeables, compuestos principalmente de pómez (piedra volcánica frágil), en los que tiene lugar un fenómeno que se denomina sufosión, es decir la erosión por el movimiento del agua provoca oquedades de diverso tamaño que al tiempo generan cavernas. Finalmente las grietas aparecen en la superficie de forma intempestiva cuando hay una tormenta muy intensa pero es probable que las oquedades estuvieran dentro desde mucho antes. La tormenta rompe la estructura, se colapsa el techo y aflora en la superficie a manera de una grieta.

Asociadas a este fenómeno son la mayoría de las grietas  de Tesistán, las más grandes que se han reportado en Jalisco.

Son peligrosas

Con la presencia de agua, el sistema de fracturas se mantiene activo, pero el riesgo ha aumentado esta presión “debido a la urbanización anárquica asociada a la extracción de materiales –que también dejan oquedades- y a la construcción de cotos que se convierten como una barrera física para el encauzamiento del agua superficial que se genera entre Nextipac, Santa Lucía y El Húmedo”, sostuvo el entrevistado.

Dependiendo del tamaño de una grieta el riesgo es de película: Pueden tragarse desde animales y personas, hasta vehículos o casas enteras. Luis Valdivia respondió que hoy por hoy “la de Nextipac es el punto de mayor peligro por su dimensión… este tipo de grietas pueden generar el colapso total o parcial”. Hace nueve años un elemento de Protección Civil y Bomberos cayó en la grieta de Nextipac, un accidente lamentable cuando encabezaba un recorrido con investigadores y reporteros de una televisora, por el cual perdió la vida.

Hoy se extreman precauciones para levantar las cartografías y sin acercarse a los bordes que son muy inestables.

Luis Valdivia dijo que aunque las grietas se tapen con rellenos –incluso con buenos materiales como tepetate-, las líneas de debilidad siguen existiendo y pueden tener profundidad de veinte, treinta, cincuenta o más metros. “En La Primavera tenemos documentado que la profundidad es de cien metros. Y en Tesistán hasta de 18 metros. Adentro sigue habiendo capas geológicas y si se rellenan tres o cuatro metros no es mucho el impacto”.

El equipo de la UdeG ha recomendado el relleno en Lomas de la Primavera “para que disminuya la infiltración, porque el piso del cauce del Arroyo Seco constantemente se activa… pero nada más hay que rellenar el trazo de la grieta en el lecho para disminuir la cantidad de agua que se está inyectando. No donde existan viviendas porque se pierde la percepción de riesgo y se sigue construyendo”, precisó el investigador. Su conclusión es contundente y no gustará a los especuladores: El mejor uso de la tierra donde hay grietas es agrícola.

Los peligros naturales en Jalisco es el primer esfuerzo por sistematizar la información sobre dicho tema, del que hay pocos antecedentes. Va más allá del Atlas de Riesgos, que tiene otro perfil, pues incluye el contexto y más datos. Este libro dedica un capítulo entero a las grietas, uno de esos peligros hasta ahora desestimados.

Claves

Datos curiosos

Nada ver con la falla de San Andrés

San Andrés es el nombre genérico asignado al sistema de fallas que limitan el Pacífico Oriental. Tiene una longitud aproximada de 1,286 km y atraviesa California (EU) y la península de Baja California (México) para acabar en el golfo de California.

La falla de San Andrés no llega a Jalisco. En nuestro país hay otro sistema de fallas que limita con la placa norteamericana y la placa del Pacífico.

Las grietas del Valle de Tesistán forman parte del que técnicamente se conoce como sistema de fallas y fracturas asociadas a la evolución de la Fosa Tepic-Chapala.

Galerías

Las oquedades producto del movimiento de agua subterránea se han llegado a confundir con las galerías artificiales, técnica que realizó aquí Pedro Buzeta en el año de 1731. Una obra que marcó un hito al hacer treinta galerías o túneles para el abastecimiento de agua a Guadalajara (Bogar Escobar Hernández, Relaciones en el abasto hídrico de la ZMG).