“¡Vámonos al Gota de Uva!”

Ubicada en la avenida Matamoros y calle Múzquiz, en esta cantina clásica, como su lema reza, la tradición se vive. Jactanciosos de no contar con sucursales, se explica que fue fundada en 1930.
La tradicional 'Gota de Uva'.
La tradicional 'Gota de Uva'. (Lilia Ovalle)

Torreón, Coahuila

La frase es real. Alguna vez en una exposición realizada por la Alianza Francesa de Torreón, después de cumplir con el protocolo, algunos asistentes escuchamos a un funcionario cultural decir con todo su entusiasmo: "Ora sí, ¡vámonos al Gota de Uva!".

Ubicada en la confluencia de la avenida Mariano Matamoros y la calle Melchor Múzquiz, en esta cantina clásica, como su lema reza, la tradición se vive.

Jactanciosos de no contar con sucursales, se explica en una modesta placa que el bar fue fundado en 1930 en las inmediaciones del mercado Alianza.

"Es raro cuando viene una persona a agredir a otra porque aquí se evitan ese tipo de conflictos, ni siquiera trabajan aquí meseras, nada más hay una señorita que nos hace la comida", precisa Jaime Gámez.

Antes de entrar el olor a tacos de hígado y a cobijas al sol de un indigente, son presagio de pluralidad, pues allí se congregan jóvenes albañiles, maestros, deportistas, jubilados, artistas, hombres que buscan alivio de luto amoroso y sí también reporteros, en tanto que en el apartado pueden acudir familias con hijos pequeños a disfrutar de una comida.

Al comenzar a tomar las fotografías algunos clientes posan en tanto que otros se evaden. El grito se vuelve imprescindible.

-¡Algunos se esconden pa' no salir en la foto porque sus mujeres les pegan!, dijo un hombre que inmediatamente arrancó carcajadas.

En la fisonomía de la cantina también comparten espacio las imágenes de Al Pacino dirigido por Brian de Palma en Scarface, paisajes con animales salvajes, los Beatles, la Guadalupita, Fidel, El Che y Cienfuegos.

Mujeres semidesnudas, el "Pachuco de Oro" Tin Tan, San Judas Tadeo y el Sagrado corazón en una efigie tridimensional colocada en la barra y hasta La Última Cena donde Marilyn ocupa el centro de la mesa.

Junto a la cabeza de un toro se instaló un reconocimiento al propietario, Víctor Pérez, quien durante décadas fomentó el softbol en la Comarca, motivo por el cual en el 'Gota de Uva' también forman parte del decorado decenas de trofeos del equipo Laguna.

En un cartel colocado en una pared junto a la puerta los propietarios ubicaron un cartel donde se les recuerda a los clientes: "En pareja nunca estamos solos. Usa condón", creando conciencia sobre la importancia de una sexualidad responsable.

Mientras los grupos norteños y mariachis no entran buscando clientes, la rockola se deja sentir con canciones de los Invasores de Nuevo León, Intocable y Pesado.

Jaime Gámez González, encargado de la cantina, señala que tras pasar momentos difíciles ocasionados por la inseguridad pública que vivió la región, el 'Gota de Uva' logró permanecer debido a que contrario a lo que se pueda pensar, es considerado un sitio familiar.

"Es muy tranquilo el bar, digno para venir personas en pareja porque básicamente es eso, familiar. En la cantina están puros hombres pero de hecho en el área de reservado sí puede venir una familia con chavitos y la parte grande es para puro caballero".

El joven cantinero refiere además que en el 'Gota de Uva' de igual forma las familias, o los caballeros mientras consumen sus caguamones de Corona, pueden disfrutar de música en vivo, siempre y cuando la paguen.

Allí se congregan jóvenes albañiles, maestros, deportistas, jubilados, artistas, hombres que buscan alivio de luto amoroso y sí también reporteros, en tanto que en el apartado pueden acudir familias con hijos pequeños a disfrutar de una comida.

"El punto de reunión de los mariachis, norteños y tríos estaba afuera de esta cantina pero se movieron por temor y ahora algunos se colocan en el bulevar Independencia, allá por el Hipermart. Aunque nunca han dejado de venir al bar porque básicamente es su área de trabajo, aquí vienen y de hecho si un cliente quiere tener música en vivo, los puede pedir por canción, por hora o contratar hasta una serenata".

"Te voy a ser sincero. Es raro cuando viene una persona a agredir a otra porque aquí se evitan ese tipo de conflictos, ni siquiera trabajan aquí meseras, nada más hay una señorita que nos hace la comida", precisa Jaime Gámez.

¿Aquí hay clientes que vendrán cada fin de semana?

-Pues casi por lo particular, aquí todos son de al diario. Vienen y se toman una cerveza o cualquier otra bebida, ya sea hasta por un refresco vienen y también por la comida. De hecho es lo primordial.