Gobierno perdió juicios por Paseo del Torreón

Los dueños sólo piden paso franco a sus propiedades durante las 24 horas; “Tienen secuestrados nuestros derechos”, señala uno de ellos.
La historia legal de este terreno remite a un juicio por derecho de paso para que se retiraran los arcos de ingreso a Colomos.
La historia legal de este terreno remite a un juicio por derecho de paso para que se retiraran los arcos de ingreso a Colomos. (Especial)

Guadalajara

El gobierno de Jalisco ha perdido en definitiva todos los juicios relativos a la propiedad del predio de Paseo del Torreón y Retorno al Torreón, “sencillamente porque nunca fue parte de los predios que compró a finales de los años 90 del siglo XIX y principios del siglo siguiente, y por ende, no tiene documentos que lo acrediten”, señala Alfonso Orozco Salido, dueño de una de las fracciones del terreno de 1.5 hectáreas que colinda con el bosque Los Colomos.

El terreno tiene calle de por medio que lo separa del parque público desde hace más de cuatro décadas. El particular, cuya fracción de dos mil metros cuadrados está a nombre de su esposa, y además es vecino de otra fracción similar de un hermano, destaca que los 11 mil m2 restantes fueron adquiridos por un grupo de socios que encabeza Tomás Colsa, con el cual Orozco aseguró no tener ninguna relación, pero que –evidentemente- se ha beneficiado de sus acciones legales “para proteger el único patrimonio que tenemos”.

En entrevista con MILENIO JALISCO, Orozco Salido consideró calumniosos y mal informados los señalamientos de la junta de vecinos de Colinas de San Javier, pues en los juzgados se ha demostrado que el mejor derecho lo tienen los propietarios, que acreditan un historial de escrituras que va hasta el año 1885, más de una década antes de la adquisición de los primeros predios de Los Colomos por el gobierno.

“Mientras el gobierno adquiere de María Gil y de Manuel Fernández del Valle, nuestra propiedad deriva de la compra que hace a Justa Lerma el particular José Verea, se llama El Colomo y se puede ver claramente la historia en el archivo municipal de Guadalajara”, sostiene.

La historia legal de este terreno remite a un juicio por derecho de paso que concluyó en 1996 con el gane del grupo de propietarios, quienes piden ejecución en 2001 para que se retiraran los arcos de ingreso a Colomos por estar sobre la calle de acceso a sus posesiones.  El gobierno estatal se ampara pero pierde el juicio 966/2006 y la revisión 423/2007, siempre bajo el poderoso incentivo de Colinas de San Javier,  explica Orozco Salido.

Posteriormente,  el gobierno del estado promovió un juicio reivindicatorio de propiedad, 595/2008, que fue declarado insubsistente jurídicamente en segunda instancia, toca 148/2012, porque el gobierno no mostró la legitimidad de su reclamo.  Alfonso Orozco muestra las sentencias de cada proceso.

El ayuntamiento tapatío también se opuso a ejecutar e interpuso en 2014 un incidente de prescripción de ejecución de sentencia -bajo el argumento de que la medida judicial determinada en 1996 se habría pasado del plazo de diez años - pero “demostramos que lo pedimos en tiempo y después los asuntos judiciales explican el aplazamiento pero nuestro derecho está vigente”.

El propietario se queja del activismo de sus vecinos,  Colinas de San Javier,  porque “allí hay gente poderosa y con muchas relaciones “ que a su juicio impiden aceptar que se trata de una cosa juzgada; “ni siquiera pedimos que quiten el arco. .. queremos el paso franco a nuestras propiedades las 24 horas, como cualquier persona normal tiene”, advierte.

Amparo suspende derribo

El pasado lunes 13 de julio se emitió una nueva suspensión federal que impide ejecutar la apertura del derecho de paso a los vecinos de la zona del Paseo del Torreón con el derribo de los arcos de ingreso del Bosque de los Colomos. Esto llevará a incrementar el tiempo de demora para ejecutar una resolución que data del año 1996 lo cual, para el pequeño propietario Alfonso Orozco, se trata simplemente de una estrategia dilatoria en su contra. Pide que el gobierno del estado se concentre en reconocer quiénes son los verdaderos invasores del bosque para que realmente los ataque, aunque entre estos se va a encontrar nombres sorpresivos porque muchos “han aprovechado su paso por el gobierno para beneficiarse”.