Gobierno de Tecámac invade reserva ecológica

Los residentes aseguran que el ayuntamiento otorgó el permiso para construir nuevo centro habitacional.
Invasión de predio, pobreza, asentamientos irregulares
Ya llevaron material a la zona. (Archivo)

Tecámac

Vecinos de varios fraccionamientos de Chiconautla, alertaron sobre la invasión de la reserva ecológica de más de 22 mil metros cuadrados en el cerro de ese lugar por parte del gobierno de esta demarcación, encabezado por Rocío Díaz Montoya, donde ya se realizan trabajos para edificar 10 mil viviendas que van a afectar la prestación de los ya de por si insuficientes servicios públicos, como el suministro de agua potable y de drenaje.

En un escrito enviado a la alcaldesa Díaz Montoya el pasado 5 de febrero,  con el folio número 562, residentes del conjunto habitacional progresivo San Tomás Chiconautla, Programa VIVAHS 2000, demandaron a las autoridades una explicación sobre el proyecto habitacional que se lleva a cabo en una zona declarada como reserva ecológica.

Los habitantes informaron que personal del ayuntamiento ya trazó y electrificó una ancha vialidad en la citada reserva, además de que ya hizo el aplanado en la avenida San Pablo.

En la misma forma, trabajadores del gobierno local laboran en la introducción de la red de drenaje que conectará con el sistema de desagüe del referido conjunto habitacional, de cuya cisterna se tiene previsto tomar el agua potable para abastecer a los nuevos vecinos.

Igualmente, ya se echó cascajo a lo largo de la avenida Texcoco, lo que ha provocado más contaminación si se toma en cuenta que en la zona opera un tiradero a cielo abierto donde, además de los desechos locales, también reciben de otros municipios, incluso del Distrito Federal.

Los inconformes comentaron que a la par de la ocupaciòn de una zona de reserva, con la edificación de viviendas se va a dejar desprotegidas a centenares de familias que tienen más de 40 años de vivir en el lugar, especialmente en lo concerniente a la dotación de servicios públicos.

Varias personas firmantes del escrito, entre ellas Gigliola Cruz Hernández, expusieron que es necesario que las autoridades municipales presenten un estudio de impacto ambiental pues actualmente el lugar no ofrece condiciones para extender la mancha urbana en el cerro de Chiconautla, zona de reserva ecológica desde 1990.

De hecho, la situación en ese lugar se ha vuelto insostenible debido a la operación de un basurero a cielo abierto en una extensión de 19 mil metros cuadrados, que ya ha provocado que muchos vecinos de al menos cinco fraccionamientos pongan en venta sus viviendas.

Los residentes señalaron que pedirán la intervención de agrupaciones ambientalistas, como en el año del 2003, cuando las autoridades locales, encabezadas entonces por el ahora diputado local Aarón Urbina Bedolla, pretendieron edificar un incinerador de plasma.

Indicaron que no es la primera vez que el gobierno municipal invade zonas ecológicas con fines comerciales, pues así fue con el tiradero citado, cuya clausura se ha solicitado en forma reiterada debido a los daños a la salud y al patrimonio de residentes de conjuntos aledaños, sin que a la fecha se tenga respuesta.