Giran orden de aprehensión un día después de que se ejecutó

Ayer fue detenido nuevamente Octavio Pérez Pozos, ex secretario general del Congreso del Estado, pero la orden del juez tiene fecha del domingo 8 de enero.
Los policías investigadores interrumpieron la rueda de prensa que daba el ex funcionario y lo esposaron.
Los policías investigadores interrumpieron la rueda de prensa que daba el ex funcionario y lo esposaron. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Mientras Octavio Pérez Pozos caminaba por el pasillo de entrada al hotel en que convocó a una conferencia de prensa, un hombre intentó detenerlo. De baja estatura, fue fácilmente rebasado por el corpulento ex secretario general del Congreso del Estado, quien le pedía le mostrara la orden judicial para la aprehensión.

El hombre, quien posteriormente dijo ser policía judicial, se refugió en su teléfono, mientras Pérez Pozos le dijo: “Quítate cabrón”, para luego cuestionarlo si lo había enviado el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz.

Finalmente, Pérez Pozos fue detenido por segunda ocasión. La primera había sido el sábado pasado, pero la Juez Quinto de lo Penal ordenó su libertad al considerarla ilegal. De hecho, la orden de aprehensión, de la que este diario tiene una copia, fue girada apenas el domingo, es decir, un día después de que se ejecutó.

En su mensaje con motivo del II Informe de Gobierno, el mismo domingo, Sandoval Díaz anunció  dos detenciones relacionadas con el caso de la Consultora López Castro.

Octavio Pérez fue encargado del despacho de la Secretaría General a finales de la LVIII Legislatura. Su detención, según explicó él mismo, se debe a una denuncia penal que presentó el notario Salvador Cosío Gaona en su contra, por enriquecimiento ilícito.

Ayer, una vez que pudo comenzar su conferencia de prensa, Pérez Pozos ofreció una disculpa por el “desaguisado” y señaló que lo querían detener sin una orden judicial, además de afirmar que desde el domingo su casa estaba sitiada por policías judiciales.

Aseguró que se trata de una “argucia legal” de la Fiscalía General, mal informando al gobernador y rechazó estar involucrado en el caso de la empresa López Castro. Luego dijo: “Los verdaderos culpables son los diputados que estaban en primera fila de invitados de honor” en el informe del mandatario.

En ese momento fue interrumpido por otro policía, que llegó después del llamado telefónico de su compañero. Explicó que eran agentes de la Policía Investigadora “y venimos a cumplimentar una orden de aprehensión”. Desdobló una hoja de papel y la entregó a Pérez Pozos, quien la leyó y dijo que “siguen queriéndome llevar a la cárcel por enriquecimiento ilícito, no por López Castro”. Reiteró que los culpables son los ex diputados y que en él “encontraron un chivo expiatorio”.

Los policías le colocaron las esposas, mientras Pérez Pozos pedía se cuidara el debido proceso y se quejaba de que lo lastimaban. Finalmente, lo condujeron a una camioneta y abandonaron el lugar.