Gastronomía, arquitectura y música distinguen a Linares

La ciudad, ubicada a hora y media de Monterrey, espera recibir la denominación de la Sectur y con ello atraer a una mayor cantidad de turistas, con su variedad cultural y gastronómica.
Su fundación data de 1712, en terrenos donde hoy se ubica el poblado de Hualahuises, pero la villa fue reubicada en 1715 a la zona actual.
Su fundación data de 1712, en terrenos donde hoy se ubica el poblado de Hualahuises, pero la villa fue reubicada en 1715 a la zona actual. (Roberto Alanís)

Monterrey

A ritmo de la tambora y el clarinete, el municipio de Linares sigue manteniendo ese aire campirano propio de la región citrícola.

Por la carretera ya empieza a circular el aroma a la flor de azahar, de sus naranjales, con el cual se distingue a un poblado que aspira a convertirse en el segundo Pueblo Mágico de Nuevo León.

Junto a Bustamante, Linares compite por recibir esta denominación por parte de la Secretaría de Turismo federal.

Con la campaña Siempre mágico, la administración actual ha desarrollado un plan de mejoras al casco histórico, con inversiones que rebasan los 20 millones de pesos.

Para este periodo vacacional, el municipio –ubicado a una hora y media de Monterrey- ofrece una variedad cultural y gastronómica gracias a sus museos, restaurantes y atractivos naturales.

HISTORIA Y EDUCACIÓN

La historia de éste municipio nació en los terrenos equivocados. En 1712 se fundó la villa de San Felipe de Linares, en donde hoy se ubica el poblado de Hualahuises.

Sin embargo, tres años después los colonos pidieron reubicación de la villa tomando como propios los terrenos que conocemos.

El cronista oficial del municipio, Armando Leal Ríos, afirma que la población de Linares se destaca por su educación, impartida por una misión jesuita asentada en dicho sitio.

“Desde los grupos indígenas asentados en la región a la gente de Linares le gusta bailar; aquí se baila por la lluvia, porque hace frío, creo que traemos en la sangre el bailar cuando suena el carrizo o el tamborillo”, apunta.

Además, no duda en llamar al municipio la “tierra de gobernadores” esto porque la región ha aportado 22 titulares de gobiernos, para Nuevo León y de otras entidades.

ESPACIOS PROTEGIDOS

Ejemplos de la arquitectura relevante, con la cual cuenta el municipio, se encuentran por un centenar en su centro histórico.

A decir del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Linares posee 133 monumentos protegidos.

Uno de ellos es la Botica Morelos, que destaca por sus ornamentos, que recrean la cultura azteca. Su fundador fue Pablo Salce Arredondo y hoy el negocio sigue en manos familiares, pues su hija María de la Luz Salce está al frente.

“Mi padre era un orgulloso de nuestras culturas antiguas, por eso decidió decorar la botica de esta manera. A mí me da gusto que hoy la gente venga a tomarle fotos y esperemos que llegue más turismo”, comenta la propietaria del espacio.

Rumbo a la presa Cerro Prieto, los caminos se van perfumando con el olor de la naranja, donde hoy se admiran verdes prados debido al cultivo del cítrico en la región.

Miguel Contreras, investigador y responsable de la Fototeca, refiere que el municipio todavía conserva mucho de su historia. Barrios como La Petaca, conocido internacionalmente por sus curanderos, así como de las diez haciendas antiguas hoy se conservan como una señal del respeto histórico de los habitantes al pueblo.



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