"Perdí un brazo pero gané una vida"

Ellos son los jugadores del equipo Futbol de Amputados Guerreros Laguna y comparten sus historias, la forma en que salieron adelante a pesar de la tristeza por perder alguna parte del cuerpo.
“Guerreros Laguna” tiene aproximadamente un año de haberse integrado.
“Guerreros Laguna” tiene aproximadamente un año de haberse integrado. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila


"SIEMPRE ME HA GUSTADO LA COCINA Y EL FUTBOL"

ISRAEL GALINDO - Posición: Medio

A Israel de 32 años lo atropellaron hace tres días en el Periférico Raúl López Sánchez cuando iba al trabajo. Un camión lo embistió por detrás y le destrozó la prótesis que usa en su pierna izquierda, amputada por encima del tobillo, al igual que su bicicleta, su medio de transporte.

El daño de su prótesis es de alrededor de 5 mil pesos. Claro que el chofer nunca se detuvo. Por fortuna, Israel solo quedó con algunos raspones y moretones, pero esto refleja de nueva cuenta, el descuido que se tiene al manejar y puede realmente ocasionar tragedias.

Él es uno de los pocos que sí tienen trabajo, está en la freidora de un famoso restaurante y asegura que con su prótesis, puede aguantar hasta diez horas de pie.

Su accidente, la pérdida de su pie admite que fue una imprudencia que tuvo. Intentó cruzar el tren por que se desesperó. "Me brinqué. Me desesperé por que se tardó mucho. No me subí al puente y me pasó el accidente por una imprudencia mía. La llanta del tren se llevó mi pie".

También es soltero y vive con sus papás. El accidente sucedió hace cinco años y no se le olvida que fue en la Primero de Mayo, un primero de mayo.

“Siempre me ha gustado mucho la cocina y el fútbol”, señala. Así que fue ideal que lo invitaran a participar en “Guerreros Laguna”.

Comenta que hacen falta más jugadores en el equipo y lanza la invitación para que más laguneros se sumen a esto, que afirma, es deporte, no nada malo. Y por ejemplo a él le ayuda, por que no puede engordar por su prótesis.


"SIEMPRE HAY GENTE QUE TE VA A SEÑALAR"

JAVIER MARTÍNEZ - Posición: Delantero

El sueño de Javier de 26 años, se hizo trizas hace siete años. Estaba en Guadalajara haciendo trámites para incorporarse a las fuerzas básicas del equipo profesional de las Chivas.

Fue atropellado por un automóvil mientras caminaba por esas antiguas calles. Al personal de urgencias le sorprendió que siguiera vivo, pues prácticamente se desangró en el accidente.

“Fue un doble golpe, por que perdí un miembro y ese sueño de estar a punto de entrar. Manejan demasiado feo allá. He visto que mucha gente carece de una parte del cuerpo, yo creo que es por eso”.

Javier es soltero. Junto con Jorge iniciaron el sueño de “Guerreros Laguna” y vio una oportunidad para cumplir su sueño de una forma en la que nunca imaginó.

Jugadores de las Chivas lo visitaron y también estuvieron cuidándolo algún tiempo. Cuando sufrió la amputación estuvo deprimido y se la pasaba en su cuarto prácticamente todo el tiempo. Incluso tuvo que recibir terapia psicológica, por que al salir a la calle, le daban miedo los carros cuando los veía.

Pero eso ya está superado, aunque la prudencia siempre está con él. “Siempre hay gente que te va a señalar, pero lo importante es que no te fijes en lo que diga
la gente, sino lo que tu quieras vivir y quieras hacer más adelante, que seas ejemplo de superación para más personas”.

Espera que les vaya muy bien en el cuadrangular, pues desea que el equipo se traiga la copa, y sobre todo considerando lo bueno que son los laguneros para jugar fútbol.


"PERDÍ UN BRAZO, PERO GANÉ UNA VIDA"

ANTONIO MUÑETONES - Posición: Portero.

Taxista de profesión, Antonio de 37 años cuenta su historia. El era militar y estaba destacamentado en Jalisco, donde conoció a su novia, hoy su esposa y a quien adora. Tenía 19 años.

Un domingo en la tarde, iba a verla, pero ella no estaba en el rancho donde se quedaron de ver. Así que se acercó a donde ella estaba y se fue caminando por carretera.

Un vehículo pasó y le llegó por atrás, con el golpe le arrancó el brazo izquierdo. El conductor, ebrio, se bajó a verlo. “Cuando me levanté ya no traía el brazo. Cuando me ví sin brazo fue un shock tremendo, de desesperación. A uno se le cae el mundo encima. No lo podía creer y se suelta uno llorando, gritando, pidiendo ayuda”.

Tuvo que dejar la carrera militar, por que prácticamente sintió que el Ejército le dio la espalda, ya que no se le indemnizó ni se le apoyó en nada. Se le dio de baja. Tenía casi tres años ahí y era su vida.

Nunca tuvo la intención de jugar en un equipo de fútbol profesional. Su meta después de su accidente, fue formar su familia y ver el modo de obtener ingresos para poder sostener a sus seres queridos.

Israel que es su vecino, lo invitó y se encontró con sus compañeros de equipo, una familia. “Se siente bien padre que todos tenemos la misma circunstancia y nos la pasamos padre. Ahí convivimos”.

Anda volado por que se va a ir a Guadalajara. Contrario a lo que muchos dirían, afirma que tiene planeado ir a ver a su suegra, que asegura es bien buena gente.

“Perdí un brazo, pero gané a mi esposa, a mis hijos. Gané una vida que tal vez no hubiera tenido en el Ejército”.

Al ser taxista, Antonio es muy conciente de ser un conductor cuidadoso, sobre todo tras lo que le ocurrió, aunque admite que no es perfecto y en caso de que Dios no lo quiera, está preparado con su seguro y documentación en orden.


"SOMOS UN PUEBLO QUE LUCHA"

JORGE MENDOZA - Posición: Portero.

Cuando tenía tres años, Jorge ahora de 27 metió su mano derecha en un molino de carne, pues su padre era carnicero. La tragedia envolvió a su familia, cuando les informaron que no podría salvarse la mano del pequeño.

Su amputación está por debajo del codo. Crecer así fue difícil, pero con ayuda de su familia logró salir adelante. “Como me pasó desde pequeño, se puede decir que es normal adaptarse a todo”.

Comenta que de pronto sí se enfrentan con la discriminación de parte de algunas personas y que por desgracia, existe una gran cantidad de persones en la región que puedan tener una amputación, tal vez no total de un miembro, pero puede faltarles un dedo o algo.

"La realidad es que todos, en algún momento dado, podemos sufrir un accidente, una enfermedad o hasta por una situación congénita, la falta de alguna extremidad".

Jorge es padre de familia y tiene una hermosa niña. Pero su familia también son sus compañeros de equipo y entre ellos se ha logrado una convivencia sana que les permite no solo disfrutar del deporte, sino también contar con un apoyo muy concreto, que solo una persona en una condición similar le podría brindar a otra.

“Somos un pueblo que lucha. Somos guerreros y por eso se quedó ese nombre. Muchos son santistas”, y efectivamente, lucen orgullosos sus camisas albiverdes.

Participar en el cuadrangular, también los hará visibles y esperan que alguno de ellos quede seleccionado, pues en diciembre próximo, se llevará a cabo el Mundial de Fútbol de Amputados en Culiacán, Sinaloa.

Informa que con la colecta, ahí la llevan. Requieren un aproximado de 30 mil pesos, pero como se sabe, lo ideal es que sobre un poco y no que falte. Jorge invita a hombres y mujeres de todas las edades, que tengan una amputación, a acercarse a “Guerreros Laguna”, pues emocionalmente perder un miembro es algo muy difícil y puede ser depresivo.


"YO VEO AL EQUIPO COMO UNA FAMILIA"

SERGIO MORENO - Posición: Defensa Central.

La diabetes le llegó a Sergio de 25 años cuando tenía once. Señala que no se controlaba la enfermedad y que hace ocho meses, a raíz de una ampolla, una infección se expandió en su pierna izquierda y terminó por perderla.

Estuvo tres meses en hospitales, bajo cuidado médico tratando de que la infección retrocediera, pero no fue posible. Al final, prácticamente le dieron a elegir entre la pierna o la vida.

“Esa fue la noticia más fuerte para mí, la más triste. Sentí impotencia, rabia, ganas de querer morirme”, recuerda. Decidió de momento la muerte. Pero su familia, en particular su mamá, lloraron con él y lo hicieron recapacitar, pidiéndole que no se dejara morir y que no se diera por vencido.

Hasta le dijo a su pobre madre que si Dios le había dejado que estuvieran juntos 25 años, 14 enfermo, él ya no quería seguir batallando.

“Mi mamá no se dejó. Mis amigos, mis hermanos, me decían que no me dejara. Fue gracias a ellos que entre que sí y que no, acepté. Pero ahora doy gracias a Dios de que les hice caso”.

Sergio es soltero y considera que tal vez por eso tampoco le importaba mucho la vida. Desde hace seis meses se integró como un guerrero más en el equipo de Jorge.

Comenta que desde los cinco años le gustaba el fútbol y que nunca creyó que fuera a estar en un equipo profesional de fútbol, ni siquiera cuando tenía sus dos piernas.

“Es una motivación de todos los días, de querer hacer esto, lograr este sueño que es de todos. Yo no veo al equipo como equipo, sino como una familia que luchamos por el mismo sueño todos los días, queriendo que se haga posible”.

Desde que no tiene su pierna, también ha enfrentado la discriminación. Y si en los trabajos le cierran las puertas, hasta en las escuelas se las han cerrado, pues alguna vez se quiso inscribir para estudiar una carrera tecnológica y le dijeron que era demasiado esfuerzo y lo desanimaron.


"NO ES FÁCIL CONSEGUIR TRABAJO"

RICARDO CARRILLO - Posición: Defensa.

De entrada dijo Ricardo de 31 años que no le gustan las entrevistas pero de todos modos habló. Le falta la pierna izquierda, en un corte desde muy arriba, debajo de la cadera.

Comenta que tuvo un tiempo en que vivió la vida loca. Se comenzó a estabilizar, cuando tuvo a su primer hija y tenía 28 años. Fue a comprar leche para su bebé a la tienda y ocurrió una balacera en la plaza de la colonia donde vive.

Pero en vez de tirarse al suelo, salió corriendo y recibió un disparo encima de la rodilla. Dos meses y medio se tuvo que estar en el IMSS. Los médicos finalmente no le pudieron salvar la pierna que se le infectó y fue necesario que se la amputaran, también dándole la alternativa de la vida o la muerte.

“Yo hasta le dije a mi esposa que si quería que ella podía dejarme y conseguirse otro muchacho. Pero dijo que conmigo en las buenas y en las malas”. Juntos tienen ya otro bebé de dos años.

Después del disparo, ya ha dejado el vicio, afirma, solo le queda un pendiente con la cerveza, pero ya la lleva de gane, asegura, en parte, fruto de la depresión que vivió tras perder la pierna. Fueron tiempos difíciles. Pero han ido saliendo adelante.

Fue su esposa quien vio la página de facebook de “Guerreros Laguna”, y le dijeron, pero su respuesta fue que a el que.

La hermana de él los llevó a la casa, y lo invitaron a jugar. El primer día faltó. Todos le echan carrilla de que siempre falta y así fue el primer día, pero piensa esforzarse para que sus hijos sientan algún día orgullo de él.

“No es fácil para nosotros conseguir un trabajo. Toda la gente nos mira raro, aún sabiendo que todos somos iguales”.

Y como todo un profesional, afirma que “primeramente Dios, a ver si se hace irnos a Guadalajara. Esperamos darles guerra a los equipos de allá que ya están formados. Vamos a sudar la camiseta y a echarle todas las ganas del mundo”.