Nueve laguneras se preparan en las Fuerzas Armadas

Treinta mujeres están incorporadas a las funciones del Onceavo Regimiento de la Joya, dos pertenecen a la Policía Militar y el resto cumplen actividades meramente administrativas.

Torreón, Coahuila

La personalidad, adaptación así como la aptitud de aprender y desarrollar funciones establecidas, es lo que debe poseer una mujer interesada en formar parte de las Fuerzas Armadas de México.

En 2013, alrededor de 45 jóvenes laguneros fueron seleccionados para ingresar a los diferentes planteles militares de educación superior de distintas ciudades del país. Entre ellos nueve son mujeres y una de ellas se prepara como piloto aviador de la Fuerza Aérea Mexicana.

Treinta mujeres están incorporadas a las funciones del Onceavo Regimiento de la Joya, dos pertenecen a la Policía Militar y el resto cumplen actividades administrativas en las áreas de Comunicación Social y Enfermería, principalmente.

Se modificaron leyes para que puedan acceder a espacios que antes no podían.

El General de División del Diplomado del Estado Mayor, Cuauhtémoc Antúnez Pérez y comandante de la XI Región Militar con sede en Torreón, la equidad de género en las fuerzas armadas es fundamental para la integración total de las actividades, que desempeñan los militares ante los retos que exigen las necesidades.

La presencia de la mujer en las fuerzas armada data desde 1937, además la Secretaría de la Defensa Nacional fue pionera en América Latina en la incorporación y admisión de mujeres en el ejército.

Cumplen actividades más administrativas que operativas, pero figura una gran demanda de cuidadanas que desean ingresar a las Fuerzas Armadas a través de la Escuela Militar de Enfermeras.

Hasta la fecha ninguna mujer se ha dado de alta en alguna de las armas como infantería, caballería, artillería, blindados, entre otras tareas, pero sí contrubuyen de manera voluntaria desde el año 2000, a realizar el Servicio Nacional Militar.

Uno de logros más significativos es la inclusión de la mujer en el Ejército Mexicano y se ha generado una participación más activa que es más abierta y decidida.

Se modificaron leyes para que puedan acceder a espacios que antes no podían en las filas castrenses.

De 9 mujeres que se preparan, una de ellas estudia para ser piloto aviador de la Fuerza Aérea Mexicana.

Andrea Cruz Hernández, es la primera mujer piloto de la Fuerza Aérea Mexicana, quien se gradúo en 2012 de la Escuela de Aviación Militar con apenas 22 años de edad, además es la única piloto aviador del país.

Las aulas de la Escuela Superior de Guerra también están abiertas a estudiantes femeninas cuando antes la matrícula era estrictamente masculina.

Con respecto al fomento a la equidad de género, el respeto a los derechos humanos y el compromiso de mantener una relación estrecha con la sociedad son prácticas que marcan la pauta a una nueva era para las Fuerzas Armadas.

También permanece el diálogo con las distintas fuerzas y organizaciones de la sociedad civil, con otros representantes de la vida pública nacional, en los que se llegan acuerdos de participación.

En los últimos años, este organismo que se comportaba cerrado y hermético, ha dado la apertura a la adopción de prácticas y procedimientos que antes eran reservados ante el ciudadano y la opinión pública.

La postura del comandante de la XI Región Militar, Cuauhtémoc Antúnez, es abierta, de proximidad al ciudadano y a los medios informativos, en los que ha expresado que el Ejército Mexicano es parte fundamental para el desarrollo de la nación.

En las funciones que son delegadas por el Estado Mexicano, el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana, tiene como misión de defender la integridad, independencia y soberanía de la nación, así como grantizar la seguridad interior.