“Frente al Palacio van a poner una pantalla, igual y ahí me pego”

La zona peatonal y algunos puntos de la ciudad se vieron pletóricos de seguidores para presenciar el partido contra Camerún.
Obligado paro del transporte; todo aparato sirvió para ver el debut de México en el Mundial.
Obligado paro del transporte; todo aparato sirvió para ver el debut de México en el Mundial. (Sergio Sánchez)

Tampico

La hora del juego está cerca, son las 10:00 horas, México tiene su primer compromiso al filo de las 11:00. Es el evento deportivo más grande del orbe, el Campeonato Mundial de Futbol, ante un rival que en el papel no implica mayor peligro, se le puede ganar, Camerún, la sede es Brasil.En Tampico, como en todo el territorio nacional, los amantes del futbol, se apresuran para postrarse frente al televisor y ver a la selección mexicana disputar su primer juego de la Copa del Mundo. Por la calle se aprecia personas con sus playeras de la selección mexicana puestas, las hay por todos lados y todas las edades; en las filas de los bancos y cajeros... todos tienen prisa para no llegar tarde al partido.En centros comerciales, tiendas de auto servicio, lo más comprado son botanas y refrescos, personas salen rumbo a sus hogares con las compras, pues esta vez no alcanza para ir a un restaurante.

“La verdad es que voy a parar para ver el juego aquí en el centro, a ver dónde, pues ya no alcanzo a ir a mi casa está muy lejos, si voy, no creo que me regrese a trabajar”, dice el operado de un taxi habilitado como auto de ruta, “aquí frente al Palacio Municipal van aponer una pantalla gigante, creo que irá mucha banda, igual y ahí me pego”.Tampico, ya se paralizó, se aprecia poco tráfico en las calles de la zona centro, pero también poco movimiento en bares y restaurantes, incluso en los aparadores de las tiendas pocos son los que se detienen para ver el juego.Faltan pocos minutos.

La cuenta regresiva ha comenzado para llegar a la hora pactada del primer duelo de México; mientras tanto, varios jóvenes hacen tiempo tomando un balón aprovechando una portería que fue habilitada en plena plaza de Armas de Tampico, tratando de meter el balón en los orificios en el juego que se ha montado a un costado de la pantalla gigante. Ya se siente el ambiente mundialista. De pronto se escuchan algunos aplausos, llegó a la zona peatonal el alcalde Gustavo Torres Salinas, saluda a los más de 500 ciudadanos que también se disponen a ver el juego.Se siente el fuerte calor, 36 grados la temperatura, pero eso no importa cuando juega la selección. Se da el silbatazo inicial del encuentro, todos los que gustan del futbol están frente a sus televisores pendientes de lo que México hace en este mundial.

Por un momento Tampico y sus calles lucen sin gente; nadie se mueve, tampoco los autos de ruta que hacen largas filas en las rampas, no hay a quien mover a sus hogares, todos observan el juego, algunos en sus hogares, otros en sus oficinas y en los negocios, no importa el tamaño del receptor, cualquier lugar es bueno.La euforia entre los aficionados va en aumento, sobre todo cuando Giovanni logra anotar, pero el árbitro central anula el tanto por supuesto fuera de lugar, acción que vuelve a repetirse, antes de que el “Hermoso” Peralta logre el gol que permite a México ganar 1-0; se da el silbatazo final, la euforia se desborda, pero esta vez, no hay festejos posteriores por ningún sitio de la ciudad, principalmente en el monumento a Miguel Hidalgo sobre la avenida que lleva su nombre, tal vez esto solo por mera precaución, por lo que la ciudad vuelve a su actividad cotidiana al igual que los funcinarios y obreros que pararon un par de horas de su rituna diaria.