En Moreleando ejerce su sano "voyeurismo"

El fotógrafo Flavio Becerra, comentó que en ese espacio acuden muchachas bonitas a las que puede fotografiar sin que se ofendan, dijo que al contrario se sientes halagadas
Recuerda Flavio Becerra la edición de hace dos meses, donde a pesar de la lluvia, no se canceló y la gente "aguantó vara" como se dice.
Recuerda Flavio Becerra la edición de hace dos meses, donde a pesar de la lluvia, no se canceló y la gente "aguantó vara" como se dice. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

En cada edición de Moreleando, es posible ver a una gran diversidad de personas. El fotógrafo Flavio Becerra, comenta que es un espacio en el que él puede ejercer libremente su sano "vouyerismo".

"Vienen muchachas muy bonitas, a quienes les puedes poner el flash sin que se ofendan, al contrario se sienten sumamente halagadas. Me llamó la atención que el otro día, alguien en el Facebook le puso que su sueño era ir al Moreleando y aparecer en Facebook en una foto de Flavio Becerra".

Aunque dijo que mejor no le tomaran foto para la entrevista porque si no, la gente lo va a reconocer y las chicas no van a dejarlo tomar fotos.

Considera el fotógrafo que no está representada la totalidad de la sociedad lagunera, mientras que una chica le toma una foto de reojo y se percata, contraatacando con otra foto.

Y aunque su labor es ayudar en la limpieza del espacio público, los de la Marea Roja también morelean. "El otro día me encontré a un chico de Marea Roja y me saludó, me dio un abrazo, no me acordaba de él, pero me dijo que estuvimos juntos en la escuela".

En alguna ocasión, dice, una amiga de él le dijo Becerra que ella no iba al Moreleando por que no le gustaban las cosas que hacía Riquelme. Pero Moreleando es todo lo contrario.

El joven de la Marea vende flores los fines de semana y era la primera vez que iba al paseo, donde hay una gran cantidad de personas.

Recuerda Flavio Becerra la edición de hace dos meses, donde a pesar de la lluvia, no se canceló y la gente "aguantó vara" como se dice, incluso los vendedores, porque comenta que la gente va a donde está la gente. Dice que son como películas y que algunos son especiales por una u otra razón.

"No vengo a todos los Moreleandos, lo hago cuando tengo tiempo, porque mi trabajo es hacer foto de bodas, de sociales y viernes y sábados son días en los que por lo regular tengo citas".

Para agregar a los sectores que aún están ausentes, afirma que hace falta invitarlos. En alguna ocasión, dice, una amiga de él le dijo que ella no iba al Moreleando por que no le gustaban las cosas que hacía Riquelme. Pero Moreleando es todo lo contrario.

"Nació por necesidad de la organización civil, porque se está sintiendo cada vez más, que la gente que cobra por representarnos a los que pagamos los impuestos, no cumplen su trabajo. Creo que falta educación, decir que Moreleando no es del gobierno ni está en contra del gobierno".

Los que van, van por gusto, y lo hacen porque es tomar la alternativa, aunque a las autoridades no les guste, no estén de acuerdo como deberían, porque asegura, nunca han querido que la sociedad se organice.

"Hay que venir y disfrutar, pero sobre todo, hay que venir y actuar", concluyó. Y se fue a seguir tomando fotos, a alcanzar a dos muchachas guapas que vio de reojo durante la entrevista.