Cultura de hidratación inexistente pero urgente

La alta radiación solar en la Comarca Lagunera influye en la pérdida de líquidos, que puede desencadenar graves malestares físicos, explicó el médico de Vaqueros Laguna durante el Festival del Sol.
Después de alguna actividad física bajo el sol lagunero se recomienda hidratarse.
Después de alguna actividad física bajo el sol lagunero se recomienda hidratarse. (Milenio Digital/Archivo)

Torreón, Coahuila

Durante el ciclo de conferencias del Festival del Sol 2014, el doctor Gerardo Martínez Gómez habló sobre la importancia de la hidratación continua entre los deportistas e hizo énfasis en la necesidad de crear una cultura de hidratación en la población de todas las edades en La Laguna.

El médico del equipo del beisbol Vaqueros Laguna, subrayó que la alta radiación solar en la Comarca influye en la pérdida de líquidos, que asimismo puede desencadenar malestares físicos por la pérdida de sodio y potasio.

Una deshidratación severa provocada por el calor o el ejercicio puede provocar daños al organismo

Recomendó la reposición de fluidos en el deportista y el ciudadano común a través de carbohidratos para recuperar la energía perdida durante la actividad bajo el sol.

También señaló la necesidad de cuidar la ingesta de glucosa difícil de digerir y que puede evitar la circulación adecuada de los líquidos del estómago a la sangre.

Explicó que los hombres que no hacen ejercicio requieren de 1.8 a 3 litros de agua diaria, mientras que para las mujeres el rango es de 1.6 y 2.2 litros, dependiendo en ambos de la edad.

Los individuos que se ejercitan requieren 5 o 6 veces más de líquidos diarios, aclaró, que pueden ser ingeridos a través del agua, la leche, algunas frutas y verduras, además de las bebidas comerciales que son bajas en sales y glucosa.

Como consejo compartió que para evitar la ingesta excesiva de glucosa se puede recurrir a otros edulcorantes como la miel de abeja.

Finalmente, el doctor Martínez exhortó la ingesta de líquidos 30 minutos antes de ejercitarse, en pequeños sorbos durante el ejercicio y una vez terminada la actividad.