Hallan a sus desaparecidos en papel y lápiz

Un grupo de mujeres de la organización FUNDENL se reúne para trazar las caras de sus familiares desaparecidos como herramienta terapéutica y catártica.

Monterrey

Deslizar el lápiz sobre una hoja en blanco para dibujar un rostro no es tarea sencilla. Se necesita técnica, habilidad y 'buen ojo' para plasmar con precisión cada rasgo, línea de expresión e incluso la esencia del modelo. No obstante, el proceso se vuelve más intenso y emocional cuando se trata de retratar a un hijo desaparecido.

Eso es precisamente lo que realiza un grupo de mujeres de la organización Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL), quienes se reunieron por ocho sábados con el fin de aprender a trazar las caras de aquellos familiares que no han vuelto a ver desde hace tiempo.

EL DIBUJO Y LA CATARSIS

El encargado de instruirlas es el artista visual regiomontano Damián Ontiveros Ramírez, quien ha expuesto obras colectivas en más de 70 ocasiones, en países como Alemania, Italia, China y Estados Unidos, además de México.

En este proyecto, su tarea es enseñar a sus alumnas la técnica para hacer un retrato, que para ellas simboliza una herramienta de búsqueda para dar con su hijo.

El artista afirma que el proceso es sencillo: en base a un círculo grande y otro más pequeño –colocado uno encima del otro– se dibuja un óvalo, que será el contorno de la cara. Después se comienzan a trazar algunas líneas a manera de guía, para luego colocar los ojos, la nariz, las cejas.

Para plasmar el rostro, las mujeres utilizan una fotografía de su familiar y la reproducen a lápiz. Posteriormente, la calcan cientos de veces, pues los dibujos formarán parte de una serie de animaciones que serán presentadas en una exposición titulada Son: Microespacios de Estética Comunitaria, en el municipio de San Pedro Garza García.

Ontiveros Ramírez explicó que esta obra audiovisual contiene, además de los retratos, grabaciones de pequeños textos elaborados por las participantes, bajo la asesoría del escritor regiomontano Paulino Ordoñez.

"(El ejercicio) fue encontrar textitos pequeños que hablan de la memoria, que dicen: 'me acuerdo que a ti te gusta mucho jugar futbol', por ejemplo. Es hablarle en presente a la persona", detalla Damián.

La exposición se realizará el 10 de diciembre a las 20:00 en la galería Alternativa Once, localizada en Calzada del Valle 504 poniente, en la colonia Del Valle.

Ahí, en una de las salas, las mujeres dibujantes estarán retratando a los asistentes de manera gratuita. Aunque aún trabajan para mejorar su técnica, sostienen que lo importante no es la perfección de la obra, sino crear una aproximación y el detalle de ofrecer una pequeña lección de dibujo a su modelo mientras lo trazan.

"Son seis videos los que se van a presentar en la exposición, este resultado del trabajo. También, a manera de aproximación con la gente que va a ir, ellas van a hacer un círculo de dibujo, van a hacer un grupo de dibujo donde van a invitar al público a que se les haga un retrato y se les va a regalar (...).

"El retrato debe servir para eso, para una construcción de conocimiento y no para ser una herramienta de búsqueda de alguien que está desaparecido, esa es la parte dramática de ese punto. Es también para tomar conciencia de que lo peor que podría pasar es que ese retrato sirviera para buscar específicamente a esa persona, esto va a que a cualquiera le puede pasar", precisa el instructor de dibujo.

Pese a la difícil situación en la que se encuentran, las integrantes del taller consideran que el acercamiento al arte por medio del dibujo a lápiz les ha servido como una actividad terapéutica y catártica.

"Yo lo siento como una terapia, el estar trazando sus rasgos, sus líneas; si de por sí siempre lo tiene uno presente, su imagen bien viva, pero no es igual estar haciendo los trazos de su boca, sus ojos, de sus cejas.

"Es como una catarsis también (...), estoy haciéndolo y estoy llorando. Siento que sí nos ha ayudado mucho", asegura María del Socorro González, madre de José Roberto Mendoza, desaparecido el 2 de abril de 2011.

Irma Leticia Hidalgo, madre de Roy Rivera, secuestrado el 11 de enero de 2011, expresa: "Estoy dibujándolo y estoy sintiéndolo cerca, presente; ese ha sido el sentimiento común y general que hemos estado teniendo (...), el significado de este taller para cada una de nosotras es sumamente importante".

BUSCAN TRASCENDER

Las integrantes de Fundenl y el artista Damián Ontiveros buscan que esas creaciones no queden ahí, sino que trasciendan para crear conciencia y sensibilizar tanto a los ciudadanos como a las autoridades, pues creen que los retratos no deben hacerse para localizar a una víctima.

"Es una obra que estamos haciendo con el fin de seguir dándoles rostro a nuestros hijos y nuestras hijas desaparecidos, dándoles una identidad y diciéndole a la sociedad que nos hacen mucha falta. Son personas, no son cifras y tienen nombre", argumenta Irma Leticia Hidalgo.

Ontiveros contempla la posibilidad de realizar esta exposición de manera itinerante y así llevarla a más ciudades de la República Mexicana, pues las desapariciones de personas se viven a lo largo y ancho del país, por lo que es necesario transmitir el mensaje a tantos como sea posible.

"Sabemos que algo increíble va a pasar porque sabemos que eso va a tocar a mucha gente, va a haber una aproximación con otra gente; que entiendan qué es lo que está pasando, y que si no hacemos algo, alguien más podría desaparecer", comenta el artista.