Un camino de luz por los que se llevaron

Más de cien personas e integrantes de FUUNDEC se reunieron en la Parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús, para llevar a cabo una marcha en silencio por los miles de desaparecidos en México.

Saltillo, Coahuila

El adviento en la Parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús, de Saltillo, Coahuila, iniciará de una manera diferente al resto de las iglesias, pues este domingo permanecerá cerrada simbólicamente en un acto de duelo e indignación por todas las victimas de desaparición forzada en México.

Convocados por el Presbítero Roberto Carlos Campos Castañeda, más de cien personas, principalmente jóvenes, se reunieron a las 21:00 horas del sábado en la Colonia Teresitas para unirse en oración y espíritu a las familias de los normalistas.

La Paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, Justicia, Amor y Libertad, un mensaje que dejó el Papa Juan Pablo Segundo y que sirvió para alentar a la comunidad para iniciar la marcha silenciosa.

"¿Por qué pensar que este mundo es una barca sin control?, un mundo olvidado de la mano del señor, siempre habrá quien quiera su vida entregar"

Al frente, el Cristo Crucificado, enseguida las madres del colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUUNDEC), enseguida jóvenes de la comunidad de Santa Teresita, 43 que representan a los normalistas, cada uno usando un cubre bocas con la leyenda "Dueles México" y entre sus manos una luz.

Un camino de luz por el que también va la imagen del niño Jesús y Santa Teresita, tras de ellos la cruz de madera que es llevada por varios, pero destaca el Padre Gofo con su Alba blanca y su estola sarapera.

A paso calmo recorren las calles, se escuchan las pisadas y el viento, algunos se asoman a la puerta y observan a los que van pasando, en los cruces de calles hay que detener a los vehículos para seguir el camino, todos en silencio, pidiendo que aparezcan vivos los que aun no son encontrados, pasan 45 minutos y llegan nuevamente a la parroquia, ahora es momento de romper el silencio.

El pronunciamiento lo hace el padre Roberto: "Unidos espiritualmente a las familias de los jóvenes desaparecidos del Estado de Guerrero y de otras partes del país, esta noche nos convoca el dolor y la solidaridad, el duelo y la indignación y uniendo nuestras voces a las de tantos hombres y mujeres de buena voluntad, exigimos el esclarecimiento de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, fruto del crimen organizado y la terrible ola de corrupción que envuelven el porvenir de nuestra sociedad".

"¿Por qué pensar que este mundo es una barca sin control?, un mundo olvidado de la mano del señor, siempre habrá quien quiera su vida entregar", son los versos que entona el sacerdote.

"A 5 años de la fundación de nuestro colectivo vemos con tristeza y rabia que siga esta tragedia de desaparición"

Empieza el conteo, del 1 al 43, uno a uno se coloca una veladora encendida con la fotografía de un normalista, empieza el padre, un joven, una señorita, al llegar al 10 todos los presentes se unen al conteo, 22, 23, 24, el espacio no es suficiente para las veladoras alineadas, 39, 40, 41, 42, 43 y una veladora más por los casi 100 mil desaparecidos en México y todos exigen justicia.

Siete símbolos se exponen en el altar, una mochila con útiles escolares con la que recuerdan a los 43 normalistas, un portarretratos sin fotografía que representa a miles de mexicanos que ya no regresaron a casa, flores secas con las representan a todas las víctimas de la cultura de la muerte en el país como los miles de bebes asesinados en el vientre de sus madres, cadenas que representan la esclavitud extrema en la que vive el pueblo sometido al sistema opresor, Cirio Pascual que recuerda la vida y liberación que Cristo trae por su muerte y resurrección, luz en horas de dolor y miedo, flores vivas que representan la esperanza de que la sangre derramada pueda ser fecunda.

Lourdes Herrera, integrante de FUUNDEC, madre de Brandon Esteban Acosta Herrera, de 8 años de edad y victima de desaparición forzada el 29 de Agosto de 2009, toma el micrófono para agradecer que se unan a la exigencia de justicia y búsqueda de sus familiares.

"A 5 años de la fundación de nuestro colectivo vemos con tristeza y rabia que siga esta tragedia de desaparición, desde nuestro caminar, hace 5 años esa ha sido nuestra exigencia a las autoridades, ni un desaparecido mas, ni una familia más partida por el dolor, ni una madre mas sufriendo por un hijo o hija desaparecida, tenemos 5 años pidiendo al gobierno que pare esto", es el testimonio de Lourdes, una mujer que no se rendirá nunca, pues además de los 328 desaparecidos de FUUNDEC, están 75 mil migrantes desaparecidos en México y tantos más por los que seguirán en la búsqueda.