Industria funeraria crecerá al doble en los próximos años

La forma de vivir el duelo se transforma, el envejecimiento poblacional genera mayor demanda y exige profesionalizar el sector.

Guadalajara

Debido a que la población mexicana va envejeciendo, la industria funeraria espera crecer al doble en los próximos años. La atención a esta demanda y la profesionalización de los servicios, para que sean de calidad, son los grandes retos que enfrenta el sector que hoy se reúne en esta ciudad.
 
Setenta empresas que participan de la tercera edición de Expo Funeraria, que durante dos días se desarrolla en Expo Guadalajara, donde se exhiben los productos y servicios de esta industria y se actualiza a los profesionales a  través de conferencias y talleres.
 
Carlos Lukac, director de Red Gayosso, destacó que los grandes retos que hoy enfrenta el sector son atender la demanda creciente de servicios, pero también la profesionalización y el cambio en los patrones de consumo. 
 
“Es una industria que va a crecer al doble de lo que ha crecido históricamente… A medida que la gente se hace más vieja, el ritmo del crecimiento pensamos que va a ser de 4 a 5% cuando ha sido siempre del 2%. Obviamente crea el reto de proveer los servicios necesarios”, precisó el director grupo funerario más grande en México, a cargo de 14 mil servicios anuales. 
 
Lukac añadió que el reto de la profesionalización. “De los 600 mil servicios que hay cada año a nivel nacional, nuestro estimado es que el 20 por ciento son funerarias formales; en cuanto a que entregan factura, dan un servicio integral y tienen sus propias carrozas, pero la vasta mayoría son informales”, señaló.
 
En el encuentro que se desarrolla en Guadalajara se espera una afluencia de 1,200 personas y proveedores extranjeros y de México que compartirán experiencias, expectativas y también novedades.
 
De acuerdo con Carlos Lozano, coordinador general de Expo Funeraria, la forma de enfrentar y vivir la muerte también está cambiando, lentamente también lo hacen los patrones de consumo.
 
“Antes había hasta lloronas (pagadas) y todo un espectáculo muy mórbido. La gente ya no quiere eso, quiere una despedida, algo ecológico, quiere contactar”, refirió, tras indicar que este cambio se refleja en dos tendencias que se exhiben en la Expo: el uso de tecnología en los servicios funerarios y el interés porque la disposición final de los restos del ser amado sea amigable con el medio ambiente.
 
“La tecnología viene a matar al libro de condolencias. Una especie de facebook mortuorio, donde la gente sube (desde su celular) las fotografías de las personas, y en vez de estar hablando si le dolió la quimioterapia o los balazos o el accidente, va a estar viendo la fotografías de cuando fue boy scout, jugaba futbol o cuando se sacó su primer diploma, y está participando del asunto en vez de estar platicando, contando chistes o criticándose unos a otros”, dijo el también director general de Industrias Alternativas.
 
Y mientras una empresa española la que presenta el sofware para las despedidas; México expone las “unidades de duelo”, como propuesta de los nuevos servicios que hoy ofrecen casas funerarias, para no sólo vender ataúdes y el lugar del entierro –la necesidad básica- sino atender también la parte emocional de los dolientes.
 
 “Los invito a reflexionar sobre ¿cómo quiero que se mi despedida? ¿Quiénes quiero que vayan? ¿Quiero que me incineren o me entierren? Esta pregunta es difícil, pero cuando la haces, la gente responde cosas impresionantes”, apuntó Lozano.
 
Así, en Expo Funeraria es posible ver desde urnas para cenizas ecológicas, urnas a base de sal que se ofrecen para las despedidas en el mar, carrozas de gran lujo, libros de despedidas electrónicos, placas testigo –para garantizar que los restos cremados sean los del familiar y evitar la incertidumbre lamentable del caso reciente en Acapulco- ataúdes pintados a mano, servicios de tanatología y acompañamiento emocional, mariposas, flores y globos para dar el último adiós.
 
Y es que al final, no se trata de evitar la tristeza, sino de vivir el duelo de otra manera, de despedirse y honrar al ser amado, al mismo tiempo.