REPORTAJE | POR CLAUDIA HIDALGO

Existen 38 municipios con tiraderos de basura sin control

En el Estado de México

Cada hora se acumulan miles de toneladas de residuos sólidos que representan un foco de contaminación y un peligro para la salud e integridad de los habitantes: PC

Los desechos más dañinos son las pilas y baterías.
Los desechos más dañinos son las pilas y baterías. (Archivo)

Toluca

En el Estado de México existen 38 municipios con tiraderos sin control, donde cada hora se acumulan miles de toneladas de residuos sólidos que representan un foco de contaminación y un riesgo para la salud e integridad de los habitantes por posibles explosiones o intoxicaciones graves.

Los desechos depositados en sitios sin control están en los municipios de: Acolman, Amecameca, Atlacomulco, Atlautla, Axapusco, Cocotitlán, Chapa de Mota, Chimalhuacán, Ecatzingo, El Oro, Isidro Fabela, Ixtapan del Oro, Jaltenco, Joquicingo, Luvianos, Mexicaltzingo, Morelos, Nezahualcóyotl y Otumba.

Los riesgos a que está expuesta la población son: contaminación de alimentos y de suelo, aire y agua; incendios, enfermedades por fauna nociva, lesiones físicas y hasta la pérdida de la vida por explosiones, además de intoxicaciones.

Además hay tiraderos en Polotitlán, San José del Rincón, San Martín de las Pirámides, San Simón de Guerrero, Santo Tomás, Soyaniquilpan, Temamatla, Temascalapa, Temascaltepec, Tenango del Valle, Tepetlaoxtoc, Tepetlixpa, Tequixquiac, Texcaltitlán, Timilpan, Tlalmanalco, Tonatico, Villa del Carbón y Xalatlaco.

En la entidad se generan al día 14 mil 484 toneladas de residuos sólidos urbanos.


De acuerdo al Programa de Protección Civil para Basureros, en la entidad se generan al día 14 mil 484 toneladas de residuos sólidos urbanos, de los cuales 8.60 por ciento se dispone en plantas de tratamiento y otro 7.10 por ciento van a tiraderos.

En rellenos sanitarios, detalla, depositan 9 mil 822 toneladas al día que representan 67.81 por ciento de la disposición final. En este tipo de espacios se comprime la basura lo más posible y después se cubre con una capa de tierra y otros materiales y así, de manera consecutiva, hasta que queda repleto.

Otras 2 mil 388 toneladas que equivalen a 16.49 por ciento van a sitios controlados que no cuentan con la misma tecnología que los rellenos, pero están bajo supervisión de las autoridades del ramo.

En total, en la entidad hay 81 sitios donde depositan lo que generan los mexiquenses y, en algunos casos, lo de otras entidades vecinas que pagan por el servicio, ante la falta de espacios en su zona de influencia.

Al menos 46 de los municipios no cuentan con sitios propios para depositar la basura que desechan y deben pagar para que otros estados los reciban.

Los rellenos sanitarios están en Atizapán de Zaragoza y es operado por el municipio, en Cuautitlán Izcalli bajó el control de la empresa Tecnología Medioambientales del Golfo, en Ecatepec existe uno que maneja el ayuntamiento de manera parcial, otro en Ixtapaluca a cargo de Tecnosilicatos de México.

En Juchitepec hay uno intermunicipal con Ayapango, la empresa SETASE tiene uno en Naucalpan, hay uno en San Antonio la Isla, la compañía Waste tiene uno en Tecámac, Comercializadora Terrestre Tráfico está en Tepotzotlán, Proactiva en Tlalnepantla, otro más en Xonacatlán, en Zacazonapan y en Zinacantepec, operado por Mantenimiento y Servicios Ambientales.

De acuerdo al Instituto Nacional de Ecología la composición de los residuos es: alimentos 31.60 por ciento; otros, como son huesos, hule, trapo, entre otros, 27.70 por ciento, papel y cartón 14.20, jardinería 9.80, vidrio 6.60, plástico 5.80, metales 3.10 y textiles 1.20.

La materia orgánica en los residuos sólidos urbanos se degrada formando un líquido contaminante.


Los restantes son generados en las casas habitación, por la eliminación de los materiales que se utilizan en actividades domésticas, envases, embalajes o empaques.

La materia orgánica en los residuos sólidos urbanos se degrada formando un líquido contaminante de color negro y olor penetrante denominado lixiviado que arrastra todo tipo de sustancias nocivas con hasta 200 compuestos diferentes; algunos tóxicos y cancerígenos, la humedad y la lluvia son los dos factores que aceleran la creación de lixiviados que pueden contaminar el suelo y agua.

Los desechos más contaminantes son las pilas y baterías porque contienen tóxicos como plomo, mercurio, bario, cadmio, cobre, níquel, zinc, estaño, vanadio y manganeso; las llantas o neumáticos que debido a los altos contenidos de carbón e hidrógeno tienen.