“Existen condiciones para redensificar”

El vocal ejecutivo de la comisión asegura que la fortaleza del municipio tapatío es que    tiene infraestructura, si bien hay que modernizarla. Desestima oposición “minoritaria”.

Guadalajara

El vocal ejecutivo de la Comisión de Planeación Urbana de Guadalajara (Coplaur), Diego Delfín Álvarez del Castillo, ha debido enfrentar la andanada de procesos interpuestos por vecinos en contra de la revisión y modificación de planes de urbanización que vive actualmente la capital de Jalisco, un proceso de “redensificación” que defiende ante la merma de habitantes que ha padecido el municipio y la necesidad de bajar el impacto ecológico que actualmente provoca la ciudad.

Esto ha obligado a responder de forma puntual las demandas de información vertidas en diferentes procesos de consultas públicas y solicitudes de información, además del trabajo legal de enfrentar juicios administrativos o de garantías interpuestos por los diversos quejosos. En su opinión, las inconformidades no son tan amplias como lo dicen los números; los opositores a la redensificación son minoría y el desarrollo de la ciudad no puede detenerse en esos intereses.

“Yo respeto, son opiniones y visiones; ellos tienen sus argumentos, pero en realidad el programa fue hecho por especialistas, fue revisado por asesores de los regidores, fue hecho acorde con el Código Urbano; hacen una serie de acusaciones ambiguas, genéricas, no nos hacen la aclaración de en dónde nos hemos equivocado, pero el programa de desarrollo urbano sí fue revisado y aprobado por diferentes especialistas de órdenes jurídicos y técnicos”, señaló en entrevista concedida en diciembre pasado.

“No veo en qué esté mal, son diferentes niveles de normativa; ellos plantean que afectamos la calidad de vida y no es cierto, las estrategias son muy claras, van en el sentido de la sustentabilidad, con factores integrales, para que la ciudad sea más ordenada […] yo me quedo tranquilo porque hemos tenido infinidad de reuniones con las colonias, donde hay diálogo y hallamos consensos; por ejemplo, en la colonia Moderna firmaron el plano, pero en este caso si no hay la apertura para mostrar el trabajo que hacemos, qué podemos hacer”, dijo después de que vecinos se salieron de una reunión informativa por considerar que no tomaban en cuenta sus objeciones.

“Lo peor que le puede pasar a la ciudad es que no tenga una normativa actualizada, ya hemos visto que este grupo en particular [Parlamento de Colonias] busca tronar el proceso”, aseguró.

- Las colonias que viven hoy en ese proceso tienen muchos problemas de inseguridad, falta de cajones de estacionamiento, las mismas áreas verdes para más población, servicios deficientes, ¿no es comprensible su oposición?

- Estamos buscando los instrumentos que propicien que pueda ser viable ir sustituyendo la infraestructura, pero es en zonas periféricas donde no hay infraestructura, en Guadalajara sí hay y en todo caso hay que ir modernizando, es una de las fortalezas del municipio: tenemos infraestructura, equipamiento y servicios, que hay que mejorarlos estoy de acuerdo.

No obstante, asegura que las zonas 1 y 2, que agrupa Minerva y Providencia, tienen “normas obsoletas” con más de once años; “la ciudad tiene una dinámica, hay que entender esa dinámica y ordenar la ciudad de manera sustentable”.

- ¿No les preocupa que se judicialice el proceso?, basta con un solo ciudadano para eso. 

- La posibilidad ahí está, pero el trabajo que se ha hecho ha sido muy bueno, está protegido, se vale que haya diferencias, inconformidades, y que se defienda un trabajo bien realizado.

- Ellos hablan de intereses económicos detrás de ustedes, de la redensificación, ¿a quienes aluden, quiénes están por aprovechar el nuevo modelo de ciudad para hacer negocios inmobiliarios? 

- Son las visiones de la gente que invierte en la ciudad; toda ciudad genera derrama económica, la construcción es de las industrias que más aportan […] es importante que una ciudad tenga buena construcción y desarrollo, sea obra pública o privada; es una industria que mueve mucho la economía, y una buena derrama económica se traduce en un bienestar social, no hay que estar cerrados a que haya inversión, perdemos como ciudad. 

A plazo más largo, “el objetivo es conservar la población, y tratar de recuperar la que hemos perdido;  por eso estamos viendo que se generen estos instrumentos para mejorar la calidad de vida, generar vivienda accesible, alternativas para que la gente se venga a vivir aquí, y no se vaya a dos horas o dos horas y media de distancia, con un desarrollo expansivo insustentable con el cual no podemos seguir,  y eso no lo dice Coplaur o el gobierno, lo dicen la ONU, la Unesco y organismos internacionales”.