Exigen un alto a muertes de inmigrantes en la frontera

Activistas y familiares de mexicanos que han fallecido por el uso de la fuerza letal de agentes federales se reunieron a las afueras de la garita de San Ysidro

San Diego

Familiares de Anastasio Hernández llevaron este sábado un ramo de rosas y lo dejaron justo frente a las rejas donde hace casi cuatro años una docena de oficiales fronterizos propinara una brutal golpiza que terminó con la vida del inmigrante mexicano.

Junto a ellos, activistas defensores de los derechos humanos encabezaron una protesta a unos pasos de la frontera con Tijuana, para exigir justicia y condenar las muertes de migrantes a manos de agentes federales; la más reciente, registrada la semana pasada en Otay Mesa.

María de la Luz Rojas, madre de Anastasio, viajó desde San Luis Potosí para participar en la manifestación.

"Mientras no haya justicia y sean castigados van a seguir las muertes. Hay que luchar, son seres humanos, no vamos a decir que los mataron y ya. No, queremos que nos escuchen, y que se haga justicia a todos ellos", exigió.

Por su parte, María Puga, viuda del mexicano, exigió cárcel para los agentes involucrados.

"Que estén tras las rejas; son como 15 oficiales, pero hay uno que especialmente (que) lo queremos ver tras las rejas: el que usó el taser, al que no tuvo piedad", dijo.

La activista Bertha Gutiérrez citó la auditoría independiente realizada por el Foro de Investigación de la Policía Ejecutiva, cuyas conclusiones fueron reveladas recientemente por el periódico LA Times.

"La Patrulla Fronteriza había tratado de evitar que este informe saliera a la luz y rechazó las dos recomendaciones principales. La primera, restringir a los agentes de tirar balazos a los vehículos, al menos que los ocupantes los traten de matar y restringir que los oficiales balaceen a las personas por lanzar cosas que no pueden causar daños físicos graves", comentó.

El mismo informe señaló que, en ocasiones, oficiales fronterizos se han puesto en situaciones de riesgo intencionalmente para tratar de justificar el uso de la fuerza letal.

Adriana Jasso, del Comité de Amigos Americanos, demandó que la totalidad de dicho informe sea dado a conocer.

"Esta información confirma que la agencia parece tener una cultura en la que los oficiales han llevado a cabo situaciones en que son capaces de antagonizar, agravar su situación, desde arrojarse a un vehículo. Este tipo de detalles nos da una mejor idea y reivindica nuestra exigencia de pedir mayor transparencia y rendición de cuentas", expuso.

En los últimos cuatro años, activistas señalan que por lo menos 20 personas han muerto a manos de agentes federales en la frontera. En todos ellos, no se conoce algún tipo de sanción o resultados de investigación a los oficiales involucrados.