Exhiben documento sobre la influencia española en Tlaxcala

El Archivo Histórico del Estado mantendrá vigente esta exposición durante diciembre
El Archivo Histórico del Estado de Tlaxcala exhibirá el documento denominado “La influenza española genera alarma en Tlaxcala en 1918”.
El Archivo Histórico del Estado de Tlaxcala exhibirá el documento denominado “La influenza española genera alarma en Tlaxcala en 1918”. (Foto: Especial)

Puebla

Durante diciembre, el Archivo Histórico del Estado de Tlaxcala (Ahet) exhibirá el documento denominado "La influenza española genera alarma en Tlaxcala en 1918", el cual detalla la forma en que esta enfermedad ocasionó estragos entre la población de aquella época.

Para entonces, los efectos de la influenza se hicieron sentir durante el otoño de ese año, cuando se registraron los primeros casos de enfermos y defunciones en la entidad.

Estos documentos se exhiben en la Sala de Consulta del Ahet, ubicada en Bulevar Luis Donaldo Colosio, número uno, en San Pablo Apetatitlán, de 9:00 a 18:00 horas, de lunes a viernes, con entrada gratuita.

El acervo está al alcance de estudiantes, investigadores y público en general, quienes podrán conocer a detalle que a finales de 1918 la salud mundial se vio amenazada por la presencia de la influenza, enfermedad que a su paso dejó elevados índices de mortandad.

En Europa Central, Estados Unidos y Latinoamérica se registraron casos de influenza española, nombre que adquirió al considerarse que España fue el foco de origen de la pandemia.

Ante tales circunstancias, las autoridades del Estado promovieron entre la población diferentes medidas sanitarias, que estuvieron enfocadas sobre todo al aseo y desinfección de casas y lugares públicos.

Los desinfectantes recomendados con mayor frecuencia eran: la creolina, el ácido fénico, sulfato de cobre, bicloruro de mercurio, cocimiento de hojas de eucaliptus y bisulfito de cal líquido.

Además, para evitar contagios se ordenó el cierre de los templos, aunque esto fue al principio; después se permitió su apertura solo por una hora para realizar ceremonias, no sin antes llevar a cabo la desinfección correspondiente.

Algo parecido se aplicó en el caso de los cementerios, y en las fechas de los fieles difuntos se prohibió visitar y adornar tumbas, pues existía la indicación de que durante esos días los panteones solo estarían abiertos para los sepelios.

Algunos centros de diversión también fueron clausurados temporalmente con el objeto de evitar la reunión de la gente.

También algunas escuelas suspendieron clases debido a que los alumnos y maestros se contagiaron de gripe, como sucedió en los municipios de Ixtacuixtla y Huamantla.

Todas estas instrucciones se dieron a conocer a la población tlaxcalteca mediante avisos que se mandaron a fijar en las puertas de las casas y en las habitaciones de los enfermos y forman parte de esta muestra.