Excavación se hizo sin precaución, dice el INAH

A decir de los especialistas, los trabajos realizados dañaron la débil cimentación de la construcción antigua lo que provocó el colapso de un segmento de la casona.
El derrumbe del inmueble histórico dejó a una persona sepultada.
El derrumbe del inmueble histórico dejó a una persona sepultada. (Leonel Rocha/Archivo)

Monterrey

Las excavaciones realizadas en el predio de 5 de mayo y Galeana se hicieron sin precaución e ignoraron la fragilidad de una construcción antigua, expuso personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en su delegación de Nuevo león.

A decir de los especialistas, los trabajos realizados dañaron la débil cimentación de la construcción antigua lo que provocó el colapso de un segmento de la casona.

La construcción está protegida por el Catálogo de Bienes Inmuebles del INAH y aparece en publicaciones de Conarte, principalmente por su antigüedad y su estilo neoclásico en la arquitectura.

“Estaban excavando en un terreno baldío contiguo a la casa y al estar excavando se pegaron a la zona antigua de la construcción dañando sus cimientos y provocando el colapso”, opinó Benjamín Valdez Fernández, coordinador de proyectos especiales del INAH.

Aunque la construcción está documentada como construida en 1917, al derrumbarse un segmento quedaron evidenciadas dos etapas de construcción. No se descarta que la sección más antigua sea de finales del siglo XIX.

Para este caso los responsables tendrían que reponer, como mínimo el daño causado en la casona. Por parte del INAH les solicitará que la Metropolitana realice un peritaje en la nueva construcción, para asegurarse que el trabajo cumpla con los requisitos propios de una estructura antigua.

LLAMADA DE ATENCIÓN

El derrumbe ocurrido por la mañana del jueves es una llamada de atención para las autoridades municipales y estatales, sobre la fragilidad de las construcciones antiguas del primer cuadro de Monterrey.

Valdez Fernández recordó que las estructuras de sillar o adobe son frágiles cuando no reciben mantenimiento, pero cuando pasa lo contrario pueden sobrevivir durante siglos.

Destacó que es negativo el mensaje de que todas las construcciones antiguas tengan que derrumbarse por ser consideradas un riesgo.

“Es una lógica cercana a decir que hay que matar a los abuelitos porque ya corren muchos riesgos, que lo viejo es peligroso. Es lo contrario, nos interesa que se conserven y hay que darles mantenimiento”, opinó.