Ex basureros, el gran pasivo de los municipios

Los botaderos siguen generando daños a los cuerpos de agua, dice.
Urgen remediar los botaderos.
Urgen remediar los botaderos. (Yazmín Sánchez)

Tampico

Urge detener la contaminación que continúan generando los ex basureros municipales de Tampico, Madero y Altamira, así como buscar un esquema para el confinamiento de residuos urbanos pues el relleno sanitario incumple disposiciones ambientales, advirtió Andrés Bonilla Ibarra, ex subdelegado de Semarnat.

Al celebrarse hoy el Día Mundial del Medio Ambiente, el entrevistado señaló que las acciones de saneamiento no pueden esperar más. Los ex tiraderos obligan a tomar acciones inmediatas.

Indicó que los ex basureros de Tampico y Madero fueron clausurados después de más de dos décadas de estar recibiendo millones de toneladas de basura, pero sus lixiviados (líquidos que genera la putrefacción de desechos) siguen contaminando.

“Tienen que emprenderse las acciones de remediación. El caso más grave es el del Zapote debido a que su cercanía con la bocatoma de la Comapa en la Laguna del Chairel, pone en riesgo la salud de la población que de ahí se abastece del vital líquido”, expresó.

Desde el año 2002, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó que además de la clausura, se procediera al saneamiento y rehabilitación del basurero del Zapote, pero no se ha hecho.

Insistió en que las toneladas de basura acumuladas durante más de veinte años ahí siguen, bajo una cubierta de tierra frente al Canal del Zapote y muy cerca de la laguna del Chairel.  

Hizo ver que a simple vista no se aprecian escurrimientos, no se ve un río de lixiviados, pero todo se está infiltrando y permeando por debajo de la tierra que está cubriendo toda el área. “La basura prácticamente está enterrada en el agua”, subrayó.

Por lo que respecta al ex basurero de Madero, sostuvo que éste continúa siendo un foco rojo, pues está rodeado de agua, que si bien no es propiamente una laguna, sí es un vaso regulador de avenidas y un brazo que conecta a la laguna La Ilusión.

Bonilla Ibarra reconoció que no hay presupuesto que alcance para resolver a fondo este grave problema de contaminación, pero consideró que debe hacerse un esfuerzo por comenzar la remediación.

“Se necesita voluntad política para no seguir dando la espalda a los problemas ambientales que nos afectan como población”, apuntó.

Andrés Bonilla, añadió que el ex botadero de Altamira también está representando un problema ambiental y de salud porque no está debidamente saneado, lo que pone en riesgo a las familias aledañas.“El terreno no ha sido saneado, se debe limpiar la zona a fondo.

También es lamentable que el relleno sanitario no esté operando correctamente, lo que ya ha sido señalado por la Profepa”, mencionó.

Concluyó diciendo: “Se debe buscar algún esquema para el confinamiento de residuos, el proyecto de la incineradora por ejemplo, se puede empujar a través del Fondo Metropolitano, esto es de gran importancia”.