Ex Villa Maicera regulará la urbanización en cuencas

Se busca responder a la necesidad de manejar el territorio para no aumentar puntos inundables; la basura no recolectada, un problema.
Zapopan tiene detectados 300 puntos de inundación.
Zapopan tiene detectados 300 puntos de inundación. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Zapopan, a diferencia de Guadalajara, tiene amplias superficies rurales que son cabeceras de cuencas que terminan en la barranca del río Santiago, y atraviesan el área urbanizada; por eso, es medular regularlas para que no tornen más riesgosa la vida a los habitantes de las cuencas bajas, admitió el director de Gestión Integral del Agua de ese municipio, Héctor Gabriel Chaires Muñoz.

“Lo estamos haciendo, estamos regulando los nuevos desarrollos, y si no hay agua, no hay desarrollo, así de sencillo; la ley nos lo dice muy claro, para que haya un nuevo desarrollo, debe de haber factibilidad, y si no hay garantía de agua, no lo estamos entregando, entonces de esta forma también estamos contribuyendo para que este problema no siga creciendo”, explicó.

“Se debe ver al agua no nada más como un recurso aislado, sino que va ligado con la tierra, así que esto nos lleva a la planeación urbana […] se está tratando que el impacto hidrológico se minimice o sea cero, ese es el término; no es algo nuevo, no inventamos nada, simplemente aplicamos las reglas como se debe, y esto va a ayudar bastante a que no crezca el problema”, agregó.

Dijo que la mitigación es importante, “hemos venido trabajando en una mesa de coordinación, donde estamos enterados también del programa de manejo integral de las inundaciones; ya realizamos el desazolve de 100 por ciento de las bocas de tormenta, la siguiente etapa es limpiar también los pozos de absorción, pero uno de los problemas es que la mayoría de las bocas de tormenta están aisladas, no están conectadas a un drenaje pluvial […] hay que revivir esos pozos de absorción, ésta es la siguiente fase; y en la zona urbana, que administra el SIAPA, el organismo está haciendo lo propio”.

Destacó que uno de los problemas que más potencia los riesgos es que muchos moradores de las zonas urbanas arrojan basura sin control; los datos metropolitanos indican que cada día se dejan de recolectar 300 toneladas de basura, lo que hace casi diez mil al mes; en buena medida, esos desechos terminan en los puntos bajos y en los drenes, arrastrados por el agua y los elementos, y eso trastorna la posibilidad de que fluya el agua en el tiempo justo para no agravar la de por sí complicada topografía metropolitana, propicia a encharcamientos e inundaciones.

“Necesitamos mandar un mensaje claro; si bien es cierto que resolver los puntos de inundación requieren obras y un manejo de territorio más importante, también lo es que las personas deben estar conscientes de que si no arrojan desechos a la vía pública, mucho ayudan a disminuir los riegos”, puntualizó.

En la demarcación que ocupa la ciudad, en torno a 72 mil hectáreas, pero que asciende a 100 mil ha dada la dispersión de muchos fraccionamientos, se han registrado alrededor de 300 puntos de inundación, y este tipo de desastres genera daños patrimoniales por hasta mil millones de pesos anuales.