Estudio, una llamada de atención, advierte el Clean Air Institute

La capital regiomontana superó a ciudades como Guadalajara y la Ciudad de México.

Monterrey

Monterrey y su área metropolitana, en abril del presente año, saltaron a escena internacional por el nada emblemático primer lugar en contaminación del aire en América Latina.

Aunque el anuncio se dio por parte del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en realidad el responsable de dicha evaluación fue el Clean Air Institute (CAI) con datos de 2011, y que evaluó sólo a ciudades de América Latica que cuentan con datos de monitoreo ambiental.

Sergio Sánchez, director del CAI, visitó recientemente Monterrey para hablar de dicha evaluación. Si bien alabó que la capital del estado cuente con un sistema de monitoreo ambiental, no dejó de señalar que la calidad del aire no es la más óptima.

Aunque indicó que no es recomendable la comparación entre ciudades –pues cada una cuenta con condiciones geológicas y económicas distintas–, sí debe ser una llamada de atención para ciudadanos y autoridades.

“Este estudio debe considerarse como una llamada de atención, como un termómetro, es difícil comparar a las ciudades por sus diversas condiciones y por eso no conviene hacer una comparación directa. Lo que sí se debe mostrar es el problema, que es extendido”, apuntó Sánchez.

Tomando como referencia las lecturas de la Red de Monitoreo Ambiental de Nuevo León en 2011, el CAI elaboró un reporte tomando en cuenta mediciones de 22 ciudades de Latinoamérica.

El resultado fue publicado en abril del reciente año por la PNUMA, donde se indicó que Monterrey registró los más altos números de contaminación por PM 2.5 y PM 10.

Con esto superó a Guadalajara, Ciudad de México, Cochabamba (Bolívia), Santiago (Chile), Lima (Perú) y Bogotá (Colombia), entre otras.

“El problema de contaminación del aire está extendido ampliamente en ciudades de América Latina y muchas de estas ciudades están fuera de la normas, tanto de normas locales como internacionales”, alertó el especialista.

CAMBIO DE HÁBITOS

La llamada de atención requiere tomar medidas para que la situación no empeore. El perfil industrial de la metrópoli exige esfuerzos desde el gobierno, los empresarios y, sobre todo, de la ciudadanía.

“La situación actual demanda tomar acciones. Monterrey se caracteriza por ser industrial y ahí tiene grandes oportunidades en el cambio de materias primas, de combustibles, cambio de procesos, está en sus posibilidades hacerlo”.

Además, mencionó la ubicación de la refinería de Cadereyta Jiménez o la termoeléctrica ubicada en Apodaca.

Los ciudadanos también deben sumarse al esfuerzo, expuso el directivo del CAI. Tener preferencia por el transporte público o la bicicleta y evitar en la medida de lo posible el uso del automóvil personal.