Estampas del frío

Trabajadores que están a la intemperie vivieron de distintas maneras el frío intenso que se presentó esta mañana en la zona metropolitana de Monterrey.

Guadalupe

“Se siente que entra hasta los huesos”, dijo Martín Escobedo, despachador de la gasolinera ubicada a un kilómetro de la caseta de cuota Monterrey-Reynosa.

Así describe el empleado cómo se siente el frío a cero grados centígrados, con un aire helado que cala a la intemperie en esta estampa de temporada invernal.

En un recorrido de MILENIO se observó otra estampa en la base de taxis del fraccionamiento San Carlos, en Guadalupe, donde los choferes se aventaban pedazos de hielo que quitaban de los capacetes y parabrisas de sus carros, mientras esperaban clientela.

Una hilera de taxis sin trabajar, porque la mayor parte de los papás no llevaron a los hijos a su escuela. Esperaban por lo menos un cliente sobre Río Tigris y Antiguo Camino a las Escobas, en la colonia Dos Ríos, en Guadalupe.

Armando y Aisslin acudirían a la escuela por la mañana, pero cuando su madre vio que el automóvil estaba lleno de hielo a través de la ventana, ni siquiera los levantó.

Y así, la mayor parte de los pequeños de la colonia Privada San Carlos en el municipio de Guadalupe, donde los vehículos, o los pocos que quedaban, estaban bañados con una capa de escarcha, aguanieve o lluvia congelada sobre los capacetes, cofres y cajuelas.

“Está con ganas, mira, mira, es hielo”, dice Armandito Stephan, de ocho años, quien no acudió a tercer año de primaria porque el termómetro marcaba un grado centígrado.