Una mujer en el mundo de los muertos

Durante 19 años encabezó la agencia del Ministerio Público adscrita al Semefo en Guadalajara, siendo la primera mujer en ocupar este cargo.
Esperanza García Alvarado
Esperanza García Alvarado (Especial)

Guadalajara

Ser la primer mujer en encabezar la agencia del Ministerio Público adscrita al Servicio Médico Forense (Semefo) en Guadalajara no fue sencillo, pero la satisfacción de haber permanecido 19 años dentro de esta área, de la Fiscalía General del Estado, valió cada mirada de incredulidad que en un inicio le lanzaba la gente y autoridades cuando llegaba a recabar datos de alguna persona fallecida para indagar las causas del deceso.

“Yo llegaba al lugar de los hechos y todos se me quedaban viendo para ver qué era lo que yo iba a hacer o qué era lo que yo iba a decir”, recordó Esperanza García Alvarado, mejor conocida en el ambiente policial como Licenciada Esperanza.

Egresada de la Universidad de Guadalajara de la carrera de Derecho, García Alvarado inició litigando y posteriormente ingresó al Poder Judicial en donde laboró por un breve periodo para después unirse a la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado, a donde ingresó con el nombramiento de ministerio público y con el interés de conocer más del área penal.

Fue en 1993 cuando su jefa de aquel entonces le anunció su cambio: o se iba a una agencia en la colonia Miravalle, donde había problemas graves de delincuencia, o se integraba a la agencia adscrita al Semefo, aunque en esta última sería la primera vez que una mujer estaría al frente.

La decisión fue fácil, la **Licenciada Esperanza optó por irse al área donde tomaban conocimiento de los decesos de personas, ya sea en accidentes o en hechos violentos. “Era algo que me llamaba la atención, de verdad, yo pasaba por el Semefo y decía, yo voy a trabajar ahí, se me presenta la oportunidad y acepto el reto”, cuenta.

Una semana o quince días era lo que le daban a la fiscal para que durara en esta área, pero orgullosa ahora cuenta que en abril del año pasado cumplió 19 años dentro de Semefo, en donde le ha tocado ver la evolución del comportamiento delictivo en la ciudad.

En su primer etapa, de 1993 a 2003, uno de los que más recuerda es el de un sujeto que mató a golpes y violó a su hijastro de meses de nacido al que detuvieron, consignaron y actualmente purga una condena, hecho que la dejó satisfecha.

De 2003 a 2005 la cambian a distintas áreas como desaparecidos, al área de delitos patrimoniales, pero siempre quiso regresar a Semefo a donde se reincorporó en este último año, poco antes de que la violencia en la ciudad se recrudeciera con la aparición de descuartizados, decapitados y vehículos abandonados con varios cuerpos, a inicios de 2008.

“Ya se empezaba a ver un poco de saña en las muertes violentas… pero se ve más marcado porque comienzan a ser continuos, tres o cuatro homicidios al día, cuando anteriormente tenías tres o cuatro en una semana”.

El trabajo incrementó para ella y su gente, pero no aumentó el apoyo de personal por parte de la dependencia hacia esta agencia, aunque esto no impidió que junto con su equipo diera la frente a pesar de las horas que se tuvieran que invertir.

Además, García Alvarado puede presumir que la gente que acudía a Semefo, a pesar de la desgracia que pudiera estar viviendo, siempre se fue con un buen sabor de boca por la orientación, que tanto ella como su equipo les ofrecía.

Un caso emblema de la última etapa que le tocó vivir en Semefo fue el de los abogados asesinados en un bufete de la colonia Providencia, en marzo de 2008.

Entre otros cambios que le tocó vivir más reciente a García Alvarado se encuentra el dejar la oficina del Semefo en el Centro de la ciudad para irse a las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, en El Álamo, cuando la Procuraduría se convirtió en Fiscalía.

“El hecho de que haya cambiado de nombre la Fiscalía a nosotros de manera interna no nos afectó, ni nos benefició. Lo que sí nos afectó fue el cambio que nos hicieron de edificio, primeramente en distancia por el trayecto y nos afectó porque hubo una reducción de personal, el incremento de trabajo se triplicó, se cuadriplicó, o sea tuvimos menos personal y más trabajo en pocas palabras. Las carencias en ese sentido las vivimos y las seguimos viviendo de cerca”.

La tipificación de feminicidio como delito también es otra de las modificaciones con las que tuvo que sortear y capacitarse, aunque considera que actualmente en este tema hay demasiadas lagunas que se deben arreglar.

Pero estos cambios ya no le tocará vivirlos dentro de Semefo, ya que la semana pasada se jubiló.

“Agradecerle a la dependencia que me permitió desarrollarme profesionalmente en lo que me gusta y agradecerle a mi personal, un personal que es muy fiel, es muy honesto y con ellos sí te puedo decir que tengo una amistad muy sincera”.

Finalmente, García Alvarado mencionó que la persona que nombre en su lugar debe ser alguien que tenga ya una trayectoria desarrollada dentro de la agencia adscrita al Semefo porque ya conoce cómo es el manejo y trato hacia las personas.